Barcelona ultima la incorporación de una de las promesas de Boca

El equipo filial de la entidad catalana habría acordado la contratación de un marcador central de las Divisiones Inferiores del Xeneize que aún no debutó de manera oficial con el elenco profesional.

El mercado de pases se convirtió en una pendiente compleja de escalar para Boca. La situación financiera de la institución, apartado donde puso énfasis el presidente Jorge Amor Ameal desde el comienzo de su gestión, complementada con la cotización del dólar en la Argentina, genera que Miguel Ángel Russo aún no cuente con incorporaciones, pese a que es inminente la contratación a préstamo de Guillermo Fernández.

En el rubro de las salidas el panorama difiere del marco de los refuerzos y, tras el retiro de Daniele De Rossi, varios futbolistas del Xeneize son pretendidos por diferentes instituciones: Leonardo Jara por Racing, Julio Buffarini por Talleres, Paolo Goltz por Gimnasia de La Plata y Marcelo Weigandt por Rosario Central, entre otros. Sin embargo, el primero en emigrar sería un juvenil, que continuaría con su carrera en la filial de uno de los equipos más importantes del planeta.

Según informa el periódico catalán Sport, el Barcelona B habría acordado la incorporación de Santiago Ramos Mingo, quien se encontraba en la órbita de la entidad europea desde hace algunos meses. De hecho, los contactos con el entorno del jugador de las Divisiones Inferiores comenzaron a mediados de 2019.

El marcador central, nacido en Córdoba el 21 de noviembre de 2001, mide 1,80 metros, es zurdo y aún no habría firmado su primer contrato. Gustavo Alfaro lo incluyó en la anterior pretemporada del plantel profesional realizada en Estados Unidos y le brindó la posibilidad de realizar su debut: el último 6 de julio, reemplazó a Goltz y disputó los minutos finales de la victoria sobre Chivas de Guadalajara. Cuatro días más tarde, volvió a sustituir al ex Lanús y gozó de continuidad en la derrota frente a Xolos de Tijuana.

Además, formó parte de la lista de buena fe para los octavos de final de la Copa Libertadores, ingresando en lugar de Gastón Ávila, quien por entonces se encontraba en plena recuperación de una lesión ligamentaria. En el duelo de ida con Atlético Paranaense en Curitiba, estuvo en el banco de los suplentes por única oportunidad, pero careció de participación.

La negociación para concretar el fichaje del zaguero de 18 años fue responsabilidad exclusiva de José María Bakero, director de la Secretaría Técnica del Barsa B. El citado medio destaca que sólo resta resolver si se marchará de inmediato, como pretende el Culé, o al culminar la temporada para evitar un conflicto entre ambos elencos, quienes poseen una buena relación.

El defensor, que se halla entrenando en la Reserva dirigida por Sebastián Battaglia, integra una familia con un vínculo arraigado en este deporte ya que sus dos hermanos también son futbolistas: Franco (22 años) se desempeña en el Toronto II de Canadá, mientras que Matías (18) es arquero en la Cuarta División de Boca.