El plan B de Vélez

En caso de que Heinze decida no continuar en el club, en Liniers apuntarían a Jorge Almirón como candidato para reemplazarlo.

Vélez culminó el semestre de manera dolorosa. Pese a exhibir un gran rendimiento en La Bombonera, fue eliminado en los penales por Boca y no logró acceder a las semifinales de la Copa de la Superliga. Con la temporada finalizada, y habiendo obtenido la clasificación a la Copa Sudamericana del 2020, en la entidad de Liniers deben resolver una tarea pendiente que será determinante para el futuro a corto plazo: la continuidad del entrenador, Gabriel Heinze. En caso de que opte por abandonar la institución, el apuntado para reemplazarlo sería Jorge Almirón.

En las conferencias de prensa, el Gringo fue consultado en reiteradas ocasiones sobre el tema, pero evitó pronunciarse debido a que su equipo aún se encontraba en plena competencia. Luego de quedar al margen del último torneo que lo tuvo como protagonista, y sin compromisos oficiales por delante, el técnico mantendrá una reunión con el presidente del club, Sergio Rapisarda, y el mánager, Pablo Cavallero. En la junta, los dirigentes le ofrecerán extender el vínculo, que vence el próximo 30 de junio, por una temporada más. 

Sin embargo, Heinze aún medita su decisión. El principal motivo de sus dudas es el interés de Newell's, el club del cual es confeso hincha, por contratarlo ante la delicada situación deportiva que atraviesa. Incluso habría recibido dos llamados telefónicos de parte de Gerardo Martino, ídolo de la institución de Rosario, para convencerlo de que regrese a la Lepra y asuma el desafío de estabilizar al equipo y alejarlo de la zona de descenso en la cual comenzará el segundo tramo del año.

Mientras esperan una definición de parte de su actual entrenador, en Vélez manejan la alternativa de Almirón en caso de que Heinze no renueve el vínculo. El técnico se presenta como una variante potable luego de que la semana pasada acordara con los dirigentes su salida de San Lorenzo tras una floja campaña. Sólo permaneció durante seis meses en la entidad del Bajo Flores y sus registros no fueron buenos: ganó cuatro de los 25 partidos en los que estuvo al mando del equipo. Un punto positivo de su ciclo fue la obtención del pase a los octavos de final de la Copa Libertadores. De todas maneras, se desconoce si la intención de Almirón es la de volver a entrenar en el corto plazo. En Liniers, esperan agazapados.