El viaje de los reyes a China se ensucia por una bronca descomunal de Leonor con Letizia
La visita oficial se ve marcada por un conflicto familiar inesperado
Los reyes Felipe VI y Letizia han llegado a China esta mañana, concretamente a la ciudad de Chengdú, en la provincia de Síchuan. Su agenda incluye encuentros con líderes chinos, visitas culturales y actos diplomáticos de alto nivel. Todo estaba planeado para proyectar unidad y estabilidad en la corona.
Sin embargo, la imagen de armonía se ha visto empañada por un conflicto familiar. Según diversas fuentes, durante el viaje, Leonor protagonizó una fuerte discusión con su madre, Letizia. La joven, futura reina de España, se ha enfrentado a las decisiones de Letizia y ha dejado clara su frustración. Esta tensión ha marcado los primeros momentos de la visita, complicando lo que debía ser un evento solemne y diplomático.
El contraste es evidente. Mientras los reyes buscan transmitir serenidad y coordinación, los problemas internos salen a la luz. La disputa entre madre e hija se ha convertido en un asunto de interés público, ensombreciendo parte de la agenda oficial.

Leonor, Letizia y la relación con el abuelo
La situación familiar tiene su origen en las memorias del rey emérito Juan Carlos. En ellas, Leonor aparece limitada en su relación con su abuelo, algo que la joven no acepta. Según fuentes cercanas, Leonor desea recuperar la cercanía que siente perdida y construir su propia relación con él, lejos de las órdenes de su madre.
Letizia, en cambio, mantiene su postura y no permite que Leonor se acerque al rey emérito. Esto ha generado un choque abierto entre madre e hija. La discusión refleja un conflicto más profundo sobre autonomía y control dentro de la familia. Leonor quiere decidir por sí misma, pero Letizia sigue imponiendo límites.
Este enfrentamiento ha llevado la tensión a un nivel visible durante la visita. Mientras Felipe VI intenta mantener la calma y cuidar la imagen institucional, el conflicto familiar complica la escena pública. Lo que debía ser un viaje centrado en diplomacia y cultura se mezcla ahora con los problemas internos de la Casa Real.
La visita continúa, pero la polémica sigue presente. La atención no solo se centra en los actos oficiales, sino también en cómo se resolverán estas tensiones familiares. El futuro de la relación entre Leonor y su madre será clave para la imagen de la corona en los próximos meses.