Del show de Ricardo Jerez al despido de Marco Pappa

La primera semana de diciembre marca el inicio de la época navideña, en la cual impera la alegría; pero el futbol nacional vive días difíciles que lo sumergen en una crisis de la cual no se ve salida.

El domingo recién pasado uno de los guatemaltecos que milita en el extranjero fue protagonista, pero no precisamente por su impecable actuación, sino por el espectáculo que protagonizó por una decisión arbitral.

 

Se trata del portero del Alianza Petrolera colombiano Ricardo Jerez, quien luego de que el arbitro marcara un penalti en contra de su equipo hizo un berrinche como protesta. Simplemente se recostó en uno de los parales de la portería y se hacía el desentendido, dando la impresión que no le importaba si pateaban el penalti o no.

 

La actuación fue objeto de miles comentarios en las redes sociales. Algunos malos, otros buenos, y otros burlándose de la situación. La realidad es que Jerez, quien en los últimos meses perdió la titularidad en la portería de la Selección de Guatemala, ha dejado de ser protagonista por sus atajadas y se ha llevado el show por una actuación que poco tiene que ver con sus movimientos en el campo.

 

Los reveses severos vinieron por partida doble para los legionarios, ya que en estos días se anunció el despido de Elías Enoc Vásquez del Real Salt Lake y Marco Pappa del Seattle Sounders, ambos equipos de la MLS.

 

La separación de Enoc Vásquez va de la mano con la lesión que sufrió hace algunas semanas representando a la selección nacional, y que lo apartará de las canchas por cuatro meses.

 

Lo de Pappa es cosa aparte, ya que luego de vivir una temporada tormentosa con el Sounders, en la cual pasó momentos para el olvido al ser apresado por manejar bajo los efectos del alcohol, aunado a un bajísimo nivel de juego, tuvo como resultado el despido del jugador.

 

Esta es una situación difícil de asimilar, ya que por mucho tiempo Marco fue uno de los máximos ídolos de ese equipo. Sus goles y actuaciones hicieron vibrar a los aficionados de Seattle, pero sin duda alguna su nivel de juego fue en declive, al punto de no ser convocado a partidos importantes, y con ello vino su separación por completo del plantel de la MLS.

 

Otro punto para analizar es el mal momento que atraviesa Carlos Ruiz. “El Pescado” poco o nada ha podido hacer para sacar a Municipal de la crisis que atraviesa desde hace varios años.

 

Este campeonato no fue nada bueno para Ruiz, quien se vio envuelto en un escándalo por la parranda desmedida debido al festejo de su cumpleaños, la agresión a un arbitro que tuvo como resultado una sanción de seis meses de suspensión del futbol, además de la no clasificación de los rojos a las finales del torneo Apertura 2015.

 

Lo cierto es que todo esto no contribuye al desarrollo del balompié nacional, que ve como día a día la crisis se agranda, y sí se toma en cuenta que en pocos meses el equipo patrio volverá a la acción en la eliminatoria mundialista, el futuro no es nada esperanzador.