Lucía Cordero es un diamante en proceso del tenis de mesa

Con el remate sobre la mesa Lucía ha sido una de las atletas juveniles que más ha destacado durante 2015 y, con tan solo 14 años, ha colocado a Guatemala en la cima en eventos internacionales.

Lucía inició junto con su hermano Camilo la práctica de la disciplina a los 6 años y lo que comenzó como un simple pasatiempo, poco a poco cambió su rumbo hasta llegar a ser algo fundamental en su vida.

 

“Los primeros años solo era un pasatiempo, pero luego me di cuenta de qué se siente al jugar y por ese amor que le tengo al tenis de mesa nunca lo dejaré”, expresó Cordero.

 

Considerada como una de las jugadoras con más futuro, Cordero sabe lograr una mezcla perfecta en el estudio y el deporte, algo que no todos pueden hacer. En el colegio cursó el primero básico en el Liceo Guatemala y obtuvo uno de los mejores promedios de su grado.

 

“Mezclar el deporte y colegio es muy difícil, porque luego de los viajes me toca ponerme al día y estudiar el doble para los exámenes”, comentó

 

Con cuatro horas diarias de entrenamiento en el Salón República de China en las instalaciones de la Federación Nacional, Lucía se prepara intensamente para conseguir sus metas a corto, mediano y largo plazo, la primera es ser campeona centroamericana sub 15 el próximo año y su sueño es llegar a ser una medallista olímpica.

 

“Mi preparación es muy fuerte, entreno todos los días desde hace mucho tiempo, he participado en campamentos de entrenamiento en Austria y los Circuitos Mundiales me han ayudado a tener más seguridad en los partidos”, expresó

 

Con mucho esfuerzo, los resultados han llegado y la han llevado a coronarse en siete ocasiones como campeona nacional en las categorías infantiles juveniles, a nivel centroamericano ha logrado dos títulos y su último triunfo fue la medalla de oro por equipos del ITTF World Cadet Challenge en Sharm EL-Sheikh, Egipto.

 

La guatemalteca integró el equipo latinoamericano junto con Adriana Díaz, de Puerto Rico; Bruna Takahashi, de Brasil, y Esmerlyn Castro, de República Dominicana.

 

La cuarteta venció a los representativos de Norteamérica, Egipto y Oceanía y, en la gran final derrotó 3-1 a las europeas.


A nivel individual en el ITTF World Cadet Challenge, también destacó al haber obtenido el puesto 17 entre 32 atletas.

 

El apoyo de sus padres Claudia y José Luis, ha sido fundamental para el desarrollo de los hermanos Cordero para quienes la vida gira alrededor del deporte.

 

“El deporte me ha dejado mucha disciplina y los Valores Olímpicos no solo se viven en el tenis de mesa, sino en la vida diaria. Representar a Guatemala es algo muy bonito porque das a conocer a tu país en donde quiera que estés”, finalizó