Arbeloa podría ser infiel al Real Madrid... ¡y seguir en la Liga española!

Un club de Primera podría hacerse con los servicios del veterano lateral, que todavía está sin equipo después de haberse desvinculado del conjunto blanco.

“En España no puedo vestir otra camiseta que no sea esta”. Con esta rotunda afirmación, el ya ex lateral merengue Álvaro Arbeloa puso punto y final a su etapa en el Real Madrid. Tras quedar desvinculado del club después de cumplir su contrato, el veterano futbolista de 33 años daba por hecho que viviría sus últimos años de fútbol lejos de su país, quizá en Italia, donde desde que se marchó del equipo campeón de Europa han surgido siempre rumores. Pero pasan las semanas y a falta de una quincena para que se cierre el mercado, esas ofertas no se concretan.

 

Ni el Milan, ni ningún otro conjunto europeo o de otro Continente parecen haber podido llegar a un acuerdo con el futbolista de 33 años, y en las últimas horas ha surgido un nuevo rumor que iría directamente en contra de su promesa cuando abandonó el Madrid tras ganar la Undécima: el RCD Espanyol, que está confeccionando un ambicioso proyecto a los mandos de Quique Sánchez Flores, podría ser su nueva casa.

 

Arbeloa

 

Fuentes como el diario Sport aseguran que a Arbeloa le atrae este proyecto de los pericos, club tradicionalmente ‘amigo’ del Real Madrid y que desde hace meses han pasado a estar en manos de dueños asiáticos. La inyección de dinero ha sido importante y la entidad aspira a crecer deportivamente en los próximos años. Por eso, podría suponer una alternativa que, no obstante, le haría ser infiel al ‘juramento’ que hizo a finales del mes de mayo.

 

El Espanyol busca un hombre del perfil de Arbeloa, que pueda jugar tanto de lateral derecho como de central, y está a punto de cerrar el fichaje de Martin Demichelis, con lo que podría confeccionar una línea defensiva muy veterana pero con mucha calidad y experiencia en la élite. No obstante, la decisión final la tendrá el propio Quique… siempre que Arbeloa quiera marcharse a vivir a Barcelona, algo que sin duda sería morboso ya que siempre se ha erigido como uno de los iconos de mayor rivalidad del barcelonismo.