Una nueva manera de despistar al contrario en un penalti

El portero del Congo suma otra excentricidad a su particular manera de celebrar las victorias

El nombre de Robert Kidiaba probablemente le dirá muy poco al aficionado medio al fútbol. Su particular manera de celebrar los goles y triunfos tanto de su equipo como de su selección, dando saltitos sobre el trasero, no obstante, nunca ha pasado inadvertida. En la última Copa de África, el arquero decidió dar un paso más y añadió otra excentricidad a su variado repertorio. La final de consolación entre su selección ante la anfitriona del torneo, Guinea Ecuatorial, acabó sin goles. Todo se iba a decidir desde el punto de penalti. Guinea se encargaba de abrir el fuego. Mientras el rival se preparaba, Kidiaba decidió dar un espectacular salto mortal prácticamente sobre la línea de gol.

El truco funcionó. A la perfección. El primer disparo del rival se marchó a las nubes. Congo, en cambio, no desaprovechó la oportunidad para adelantarse en el marcador. La excéntrica idea de Kidiaba, además de comerle la moral al guineano que se atrevió a cargar con la responsabilidad de lanzar el primer penalti, también debió poner la moral del arquero por las nubes. El segundo disparo del rival lo atrapó sin problemas. A partir de ese momento, no hubo más fallos. La República Democrática del Congo se hizo con el tercer puesto tras imponerse por 2-4. Cómo no, Kidiaba lo celebró con su particular marca de la casa, mientras algún que otro compañero se sumaba sin dudarlo a tan extravagante demostración física.

 

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