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“En el momento que me dijeron de venir a Platense, ni lo dudé”
“En el momento que me dijeron de venir a Platense, ni lo dudé”
Escribe: Redacción Argentina

“En el momento que me dijeron de venir a Platense, ni lo dudé”

Redacción Argentina
CRÓNICA DEL ASCENSO. Jorge de Olivera admite la alegría de estar en un club con ambiciones de pelear por un ascenso

 

Por Fernando Gutiérrez

 

Los últimos años fueron bastante complicados en lo futbolístico. Cuando siempre generaba la sensación de que era “el año”, algo pasaba en el camino que terminaba de frustrar la ilusión del hincha. Ahora la situación parece muy diferente en Platense.

 

 

Si bien es muy prematuro hablar de candidato, lo cierto es que el Marrón hizo una renovación profunda en el plantel y apostó por jugadores de renombre y también por un cuerpo técnico muy conocedor de la categoría, como lo es el que comanda Fernando Ruiz.

 

 

Entre los que arribaron, está Jorge de Olivera. El experimentado arquero, de 35 años, que viene de jugar en el fútbol colombiano y además de recordado paso por Racing, es una de las garantías del equipo de Vicente López.

 

 

Dida, tal como se lo apoda al oriundo de Posadas, habló largo y tendido con Crónica del Ascenso acerca del lindo momento que está viviendo en el Calamar, de su pasado en la elite del fútbol argentino y de sus comienzos, que estuvieron más vinculados al básquet que al fútbol.

 

 

-Tanto en lo grupal como en lo personal, el inicio del torneo fue muy bueno...
-Sí, la verdad que siempre es bueno comenzar ganando y más cuando te enfrentás a un rival que tiene las mismas aspiraciones que nosotros. Por momentos jugamos un buen fútbol, con la identidad que tenemos pensado plasmar a lo largo del torneo. En lo personal es lindo empezar con el pie derecho, sin que me conviertan goles, para generarles confianza a mis compañeros. Fue un arranque muy positivo.

 

-La experiencia que tuviste en Primera División, ¿hoy sentís que te da un plus?
-No sé si un plus, pero sí una experiencia vivida que puede aportar a cada situación. Si bien fue importante lo que hice a lo largo de mi carrera, hoy no deja de ser muy bueno estar en un club como Platense, con las ganas y la ambición de pelear por cosas lindas. Todo lo que pasó lo tomo como experiencia, pero hoy estoy viviendo otro momento importante.

 

-En los últimos años, el fútbol de ascenso resultó una vidriera muy importante para los jugadores. ¿Te ilusionás con volver a Primera División?
-Sinceramente, a esta altura de mi carrera, lo que más quiero es poder alcanzar mi mejor rendimiento y aportarle al equipo lo mejor. Hoy tengo más ganas de lograr algo importante en este club que ilusionarme en volver a jugar en Primera División. Estoy mentalizado en poder lograr un ascenso. Creo que por los años y porque ya tuve mi chance de jugar en Primera y en la B Nacional, hoy busco un objetivo grupal y no individual.

 

-Platense tiene la obligación de pelear arriba, por plantel y por historia. ¿Se siente la presión?
-No es presión. Por una cuestión de historia y de camiseta, el hincha siempre va a tener la ilusión, en cada arranque de torneo, de volver a una categoría más acorde con lo que es Platense. Toda esa ansiedad genera un compromiso más grande, que quizá no se sienta en otro equipo de la categoría. Todos sabemos la responsabilidad al momento de llegar al club. En esta categoría, para Platense la vara siempre va a estar muy alta. En el día a día uno tiene que dar lo mejor, sabiendo el objetivo que hay por delante.

 

-¿Eras de seguir el fútbol de ascenso?
-En los últimos años, poco. Al estar jugando en el exterior no tenía la posibilidad de ver muchos partidos, pero siempre por Internet o por algún diario digital me informaba sobre los resultados.

 

-¿Por qué elegiste Platense?
-Fue por dos motivos. Uno por la confianza del cuerpo técnico, sé cómo trabajan y siempre es lindo llegar a un club donde día a día te vas a encontrar con gente que trabaja muy bien. Y en segundo lugar por el objetivo, porque uno al momento de ponerse una camiseta sabe a lo que va a apuntar. En el momento que me dijeron de venir a Platense, ni lo dudé. La verdad, se juntaron dos situaciones que yo valoro mucho y por eso se dio todo de la mejor manera.

 

-Además del compromiso, se te nota muy contento en este momento de tu carrera...
-Sí, hace mucho que no jugaba en el país y ya extrañaba en todo sentido. Afuera se vive de otra manera lo que es el fútbol y realmente quería volver al vestuario argentino. Siempre digo lo mismo: no todos los años uno tiene la posibilidad de pelear por cosas lindas, y cuando te llega, hay que aprovecharla al máximo.

 

 

LLEGÓ EN UN MOMENTO DIFÍCIL: “Jugar en Racing es algo que disfruté mucho”

Su carrera comenzó allá por el año 2003, cuando le tocó debutar con la camiseta de Chicago. Luego tuvo un paso por Colón, Olimpo, Aldosivi, volvió a Chicago y en 2009 le llegó la posibilidad de mostrar sus condiciones en un equipo grande como lo es Racing.

 

 

Y Dida cumplió con creces. Ricardo Caruso Lombardi le dio la gran posibilidad y el “1” tuvo uno de sus mejores años, en un contexto nada favorable, cuando la tabla de los promedios jugaba un papel muy importante en el club de Avellaneda, donde formó parte de los planteles hasta 2013. Luego, la mano fue cambiando para mejor y el arquero lo reconoce.

 

 

-¿El paso por Racing fue el más importante en tu carrera?
-El año que tuve en Chile, con la camiseta de Cobreloa, fue muy bueno en mi carrera. No sé si ponerlo a la par de Racing, porque ahí estuve muchos años y ya me sentía muy identificado. En el último tiempo ya era uno de los más antiguos del plantel. Cuando uno está tan cómodo en un club, las cosas se disfrutan de otra manera. A Racing lo tomo como una de las experiencias más lindas. El primer año en el club fue muy bueno, en una situación que quizá no era la más linda por el tema de los promedios. Por suerte al final nos pudimos acomodar y empezamos a gestar ese Racing que comenzó a levantar. A pesar de que no fue el mejor momento en lo deportivo, en lo personal lo disfruté mucho. Llegar a un club tan grande y que el primer año salgan las cosas bien, fue realmente muy lindo.

 

 

-En Cobreloa llegaste a ser capitán, que no es poca cosa por ser un jugador extranjero...
-Lo tomé con mucha responsabilidad. Fue una experiencia muy distinta de todas las que viví en el país. Me tocó un año muy lindo en la Copa Chile, dejando en el camino a grandes equipos. El hecho de haber sido el capitán y que la gente te quiera es algo que quedará por siempre en mi recuerdo.

 

 

INTEGRÓ LA SELECCIÓN MISIONERA: Su comienzo deportivo fue en básquetbol

 

De tal palo tal astilla... El comienzo en el deporte no fue en el fútbol para Jorge de Olivera. El básquetbol era una de sus pasiones desde muy joven (tal vez para hacer valer su estatura: 1,94 m) y en el club Mitre dio sus primeros pasos, hasta ser convocado a la selección misionera de básquetbol. Sin embargo, en una familia muy futbolera y con su padre habiendo sido jugador (el ex arquero Héctor “Kiko” de Olivera, quien tuvo un paso por Huracán), Jorge cambió de rumbo y se inclinó por otra de sus pasiones: el fútbol.

 

-Hablamos tanto de fútbol y resulta que comenzaste jugando al básquet...
-Tenía que tomar una decisión para encarar una sola cosa, ya que para un alto rendimiento las dos cosas no podía hacer, y me decidí por el fútbol. Más allá de que me encantaba jugar al básquetbol, somos una familia muy futbolera y me terminé de inclinar por el fútbol. De muy joven me fui de mi casa en busca de ese sueño que tenía, que era jugar al fútbol profesionalmente, y hoy, después de veinte años de carrera, reconozco que todo el esfuerzo y el sacrificio que hice valió la pena. No es fácil irte de tu casa cuando sos muy joven.

 

-¿Hoy estás para jugar un partido de básquet?
-Sí. No te digo que estoy para enfrentar a un profesional, pero a un amateur le puedo llegar a hacer partido (risas).

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