Santiago Correa: La muzza inspiradora del fútbol

CRÓNICA DEL ASCENSO. El defensor Canalla reparte cada día entre Ballester, del que es hincha, y una pizzería familiar

 

Deja de amasar, hace un stop en su jornada laboral, y con la mejor predisposición atiende a Crónica del Ascenso. Santiago Correa, uno de los líderes e hinchas que tiene Ballester dentro del campo de juego, no es la excepción a la mayoría de los jugadores de la última categoría del Ascenso: por la mañana entrena y por la tarde-noche se dedica a la pizzería que tiene junto a su familia. Más allá de todo el esfuerzo diario, el defensor disfruta al máximo el presente de su querido equipo y hasta sueña con dar el salto de categoría. En un mano a mano, el defensor habló de todo y con una pasión inmensa a su querido Canalla.

 

-Más no podés pedir: puntero con el equipo del cual sos hincha...

-Estoy disfrutando mucho este momento. Es algo muy lindo para nosotros, pero yo lo siento de otra manera, porque soy hincha de Ballester y he vivido muchas cosas en el club.

 

-¿Imaginabas este presente antes del comienzo del torneo?

-Me lo imaginaba, porque me quedé en el club para pelear el ascenso. El torneo pasado ingresamos al Reducido y quedamos ahí, ahora ajustamos un poquito más las tuercas y estamos por el mejor camino. El primer objetivo que tenemos es entrar a la Copa Argentina.

 

-Ahora la Copa Argentina, ¿el próximo objetivo?

-Nos trazamos dos objetivos: el primero entrar a la Copa Argentina y el segundo lograr el ascenso. Estamos trabajando día a día para lograrlo, sin dejar nada librado al azar. Ojalá podamos darle una estrellita más a nuestro querido Ballester.

 

-¿Sentís que está preparado el club para lograr el ascenso?

-En este último tiempo las cosas se vienen haciendo de una manera ordenada. Pasé por otros clubes y también estuve acá en otro momento, por eso estoy convencido de que se están haciendo las cosas bien. Los dirigentes están avanzando mucho en el tema de la cancha propia, el sueño que tenemos todos los canallas. Siento que no nos va a pesar la Primera C si logramos el ascenso, porque todos estamos preparados.

 

-Al ser hincha, este momento lo disfrutás mucho, pero en las malas sufrirás el doble...

-Estuve en el club en 2012/2013 y ahí anduvimos muy mal. Pasamos momentos muy duros, pero hoy gracias a Dios las cosas se revirtieron y tenemos un presente totalmente distinto. Esto se disfruta mucho, con una responsabilidad enorme, porque al ser hincha uno siente un montón de cosas.

 

-Una vez retirado del fútbol, ¿te ves ligado al club?

-Sí. Es muy difícil que te diga que no voy a ir más a la cancha o que no voy a seguir ligado con el club, porque uno es hincha. Cuando entré a Ballester era un chico y hoy ya soy un hombre, con una familia formada. Pasé por un montón de etapas en Ballester, y si Dios quiere, por una cosa u otra, siempre voy a estar junto a Ballester.

 

-Es habitual que todo jugador de la Primera D tenga otro trabajo para poder vivir. ¿Se complica en algún momento?

-Siempre se complica un poquito. Por suerte tengo una familia maravillosa, que siempre me entiende en esta profesión, y todos nos damos una mano. Somos de ascendencia italiana, así que imaginate cómo trabajamos en la pizzería...

 

-Ante tanto sacrificio y cuando las cosas en el fútbol no vienen bien, ¿se te cruzó por la cabeza dejarlo?

-Hubo algún momento en que sí, más que nada cuando te matás y no lográs salir del fondo. Pero al margen de cada momento, cuando piso la línea de cal con la azul y amarilla siento que toco el cielo con las manos. Con esta camiseta dentro de la cancha se me pasa todo...

 

-En caso de lograr el ascenso, muchas van a ser las pizzas que vas a tener que preparar para tus compañeros.

-(Risas) Ellos tienen el agrado de venir seguido a la pizzería, siempre nos juntamos antes de los partidos a almorzar acá. Cualquier tipo de reunión que tenemos la hacemos acá.