Bustos, Franco, Barco y Benítez tuvieron que madurar de golpe

Los juveniles de Independiente resultaron clave en la consagración

Cuando Holan asumió la dirección técnica, no le tembló el pulso para borrar a pesos pesados del club. Fue así como Gustavo Toledo, Hernán Pellerano, Víctor Cuesta, Jorge Ortiz, Cristian Rodríguez, Diego Vera, Germán Denis, entre otros, dejaron la institución y les dieron paso a jóvenes promesas que, si bien algunos ya sumaban un puñado de minutos de acción, debieron ponerse “los pantalones largos” y dar la cara por el equipo.

 

¡Vamos los pibes!
Fabricio Bustos, quien había debutado en el semestre pasado con Gabriel Milito, se quedó con el puesto de lateral derecho. El Tractor, con un brillante primer semestre y una segunda mitad de año donde las lesiones dijeron presente, fue uno de los puntos altos en la consagración en el Maracaná.


Alan Franco vivió un año de ensueño. El central, surgido de las inferiores de San Telmo, firmó su primer contrato con el Rojo a finales de 2016. Pero ante la falta de jugadores en su puesto, fue una de las grandes apuestas de Holan en su proceso. Y el pibe de Isla Maciel cumplió con creces a lo largo de todo el año. Con partidos mejores que otros, Franco jugó la final de la Sudamericana como si fuese un jugador experimentado. Anuló a los delanteros de Flamengo y, en las fiestas, tendrá grandes motivos para levantar la copa y brindar.

 

Encontró el rumbo
A bordo de un Barco, Holan logró guiar al equipo a una nueva vuelta olímpica internacional. Al joven de 18 años (la mayor parte de la Copa la disputó con 17) no le pesó la responsabilidad. Si bien en varios encuentros terminó mal la jugada, tanto en semifinales como en la final demostró por qué es la última gran aparición de las divisiones formativas del club de Avellaneda.

 

El “más viejo”
Con 23 años, Martín Benítez es otro hombre del club que fue clave en la conquista. La Coneja, que debutó en Primera en 2011, tuvo varios altibajos a lo largo del año, pero su gol contra Atlético Tucumán fue clave para avanzar a los cuartos de final. El misionero cambió silbidos por aplausos.