La Bombonera aún no se toca

El proyecto de ampliación del estadio encuentra muchos obstáculos por problemas con los vecinos

Son días de definiciones en Boca y las novedades a horas de la Navidad no son buenas para el Xeneize; no sólo por la incertidumbre que aún existe por el tema refuerzos, haciendo especial énfasis en la posible vuelta de Carlos Tevez, sino también porque siguen las dudas sobre lo que sucederá con La Bombonera y el proyecto propuesto por la dirigencia de Daniel Angelici para su ampliación, para tener así una modalidad de estadio europeo, teniendo en claro que el actual reducto ya les queda chico a los hinchas de la institución de la Ribera. 

 

En este plan, en las últimas horas, hubo una reunión de casi todas las agrupaciones de la institución para tratar un relevamiento hecho por profesionales sobre las manzanas que necesitaría comprar el club para cumplir con el proyecto de un estadio más grande y naturalmente con mayor capacidad. De este cónclave participaron 14 de las 15 agrupaciones políticas de Boca para escuchar los resultados de las encuestas que se hicieron en las dos medias manzanas que están detrás de los palcos principales, ubicadas sobre la calle Del Valle Iberlucea.

 

Representantes del Consejo Profesional Inmobiliario fueron los encargados del estudio de la situación, exponiendo algunas cifras que no fueron del todo certeras. Es que, según lo que se detalló, el 53% de los que viven en las 132 viviendas están dispuestos a vender su propiedad pero sin embargo, cuando se profundiza caso por caso, todo se diluye, ya que hay documentación legal que no es presentada por los apoderados de dichas viviendas, lo que genera trabas en el avance legal de la cuestión.

 

Así, los representantes de las agrupaciones boquenses exigieron que se amplíe el informe, que se detalle y se precise la situación de las propiedades relevadas para saber en qué situación se encuentran y así poder avanzar con el tema, algo que demorará un tiempo en conseguirse. El 37% del total de los relevados dijeron que negociarían con el club, pero en ese grupo también hay, por ejemplo, un gran número de inquilinos que no son propietarios o bien hay dueños que no fueron ubicados, por lo que no se puede llegar a consolidar que el 80 o el 90 por ciento está dispuesto a vender su propiedad. Sí se estipuló que un 10 por ciento ya decidió que ni siquiera negociará con el club.