De la mano de Heinze, Vélez puso primera y se adelantó a todos

Sabiendo que está complicado en los promedios, el Gringo comenzó este miércoles la pretemporada con el Fortín

Una de las primeras decisiones de Gabriel Heinze, al desembarcar en Vélez, fue acortar las vacaciones de sus nuevos dirigidos. La fecha de presentación original era el martes 2 de enero. Sin embargo, el nuevo entrenador resolvió anticipar el regreso. En la calurosa mañana de ayer volvió el movimiento en la Villa Olímpica, convirtiendo al Fortín en el primer plantel en encender la puesta a punto para la segunda parte de la Superliga, que arrancará el viernes 26 de enero, donde el conjunto de Liniers tendrá el objetivo de sumar puntos para no complicarse con la tabla de abajo.

 

La principal novedad de la práctica pasó por la presencia de Gonzalo Bergessio y Fabián Cubero, quienes no serán tenido en cuenta por el entrenador para el próximo semestre. En cambio, Federico Andrada, Jorge Correa, Emiliano Amor, Jonatan Cristaldo, Matías Pérez Acuña y Fabricio Alvarenga, que no figuran en la mente de Heinze, no se presentaron a entrenar.

 

Además, Agustín Bouzat y Marco Torsiglieri, nuevos refuerzos del conjunto de Liniers, estuvieron en la presentación y trabajaron en el gimnasio junto a los kinesiólogos del club. Por otra parte, Lautaro Giannetti, que se recupera de una lesión, trabajó diferenciado. En el entrenamiento, Heinze se mostró enérgico y activo dando indicaciones a cada uno de los jugadores presentes. El flamante DT detuvo en varias oportunidades los ejercicios para repasar varios conceptos tácticos de lo que pretende para su equipo.

 

El entrenador dispuso un trabajo de posesión en cuadrados delimitados en el campo donde se enfrentaban seis contra seis, utilizando un jugador como "comodín". Después se dio paso al trabajo intenso de la jornada, donde en tres estaciones (dos de posesión con finalización y una de pasadas intermitentes con el balón) y por grupos, los protagonistas fueron pasando por bloques de seis minutos cada uno. El Gringo empezó antes de tiempo, con la ilusión de sacar a Vélez de la zona baja de la tabla y ponerlo en las cotas altas del fútbol argentino.