Dos potencias de Europa pugnan por Fabricio Bustos

Ariel Holan podría perder a uno de sus pilares en el próximo mercado de pases

En los últimos años el fútbol argentino estuvo inmerso en una polémica. Los conocedores del ambiente aseguran que en divisiones inferiores no se trabaja como se debería para formar laterales. Y esa apreciación queda en evidencia ante la escasez de futbolistas en el puesto, a tal punto que varios entrenadores de Primera División deben improvisar moviendo a los centrales o haciendo retroceder a los mediocampistas. Ante la anemia de marcadores de punta, la aparición de Fabricio Bustos fue una grata sorpresa, no sólo para Independiente sino también para el seleccionado nacional, a tal punto que Jorge Sampaoli lo llevó a la gira amistosa de la Albiceleste para chocar contra Italia y España. Como no podía ser de otra manera, los "captadores de talentos" que militan en Europa ya pusieron sus ojos en él: primero apareció Bayern Múnich y ofreció 12 millones de dólares; en las últimas horas se sumó Everton, que estaría dispuesto a realizar una importante erogación.

 

El Tractor, como fue apodado en inferiores por su potencia para pasar al ataque, nació futbolísticamente como mediocampista por derecha. Sin embargo en la reserva Gabriel Milito entendió que podía generar mayores sorpresas como lateral por el mismo sector, y fue el propio Milito quien lo hizo debutar profesionalmente en diciembre de 2015. A pesar de su corto historial en Primera, el pibe que ahora es fundamental en el esquema de Ariel Holan ya es buscado por varios del Viejo Continente. Por eso, la dirigencia ya acordó de palabra una mejora de contrato (finaliza en 2022) y lo hará firmar una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares, aunque podría venderlo por un poco menos.

 

Así y todo, si el club alemán pretende llevárselo a la Bundesliga deberá apresurarse, considerando que Everton apareció en escena para trasladar su talento a la Premier League. Mientras tanto, Bustos trabaja en Argentina con la ilusión de utilizar a la Selección como vidriera...