Messi reina en la Copa del Rey. Koeman renueva y se carga dos cracks

El Barça fue muy superior al Athletic.

Lionel Messi finalmente reina en el Barcelona de Ronald Koeman utilizando como escenario la final de la Copa del Rey contra el Athletic de Bilbao​. El partido que finalizó 4-0 con goles de Antoine Griezmann, Frenkie de Jong y doblete del ‘10’ rosarino ha permitido dar oxígeno a un proceso, aunque también ha despejado las dudas sobre dos cracks que definitivamente se encuentran fuera de los planes del cuerpo técnico.

La final de la Copa del Rey se presentaba como la oportunidad de salvar la temporada o morir en el intento para Messi, Koeman y el resto del equipo. De esta manera, la explosión de fútbol llegó con un dominio arrollador que se exhibió desde el segundo tiempo, puesto que en el primero los Leones con sus armas buscaron mantenerse en el partido. Así pues, las sociedades hicieron acto de presencia para una demostración abismal de lo que tiene para dar este equipo desde el talento y el ADN Barça.

En ese orden de ideas, la demostración de fútbol que tuvo que sufrir el Athletic de Bilbao le permite afianzarse en el cargo a Koeman y tener una mayor fuerza para tomar las decisiones importantes en el futuro inmediato. Además, le genera tranquilidad a Laporta para seguir confiando en que se está transitando el camino correcto. Claro que de este escenario también se desprenden los descartes tanto de Riqui Puig como de Miralem Pjanić, quienes quedaron fuera de la convocatoria. De hecho, el estratega neerlandés prefirió darles espacio a dos arqueros en el banquillo.

Messi está más cerca de una renovación

En la final estaba más en juego que un título de copa y la estabilidad de Koeman, debido a que representaba una prueba de fuego para convencer a Messi de seguir avanzando en las negociaciones con el objeto de mantenerse en la institución hasta el final de su carrera. La realidad es que se habría dado un paso gigantesco en favor de que se acabe plasmando una firma que haría comenzar de la mejor forma posible el ambicioso proyecto de Laporta. Sin dudas, al menos en esta ocasión, el barcelonismo puede estar satisfecho y esperanzado de que hay herramientas para que el club regrese a lo más alto del fútbol europeo.