El Barça cae 2-1 ante la Real Sociedad en un partido marcado por polémica

El conjunto azulgrana vio cómo le anulaban tres goles y protestó un penalti en una noche cargada de decisiones controvertidas en San Sebastián

El Barça cae 2-1 ante la Real Sociedad en un partido marcado por polémica

El FC Barcelona, LaLiga y la polémica arbitral vuelven a cruzarse en una noche amarga para el barcelonismo. El conjunto azulgrana cayó por 2-1 ante la Real Sociedad en un partido intenso, cargado de decisiones controvertidas que han encendido a la afición.

Un Barça dominante que se topa con las decisiones arbitrales

El FC Barcelona salió al Reale Arena con una idea clara: imponer su juego desde el primer minuto. El equipo fue valiente, presionó alto y generó ocasiones suficientes como para encarrilar el partido en la primera mitad. Sin embargo, el marcador nunca reflejó lo que sucedía sobre el césped.

Hasta tres goles fueron anulados al Barça, cada uno por un motivo distinto. El primero, por una falta previa que generó muchas dudas. El segundo, por un fuera de juego muy ajustado, revisado al milímetro por el VAR. Y el tercero, quizás el más polémico, llegó tras una acción que terminó en gol, pero que fue invalidada por un supuesto fuera de juego previo que también anuló la posibilidad de señalar un penalti claro dentro del área.

Las decisiones no solo cortaron el ritmo del Barça, sino que fueron minando la confianza del equipo. Mientras tanto, la Real Sociedad supo resistir y aprovechar sus momentos para golpear con efectividad.

El enfado de la afición y un partido que pudo ser distinto

El malestar entre los aficionados azulgranas fue creciendo con el paso de los minutos. Cada revisión del VAR era recibida con incredulidad y protestas, tanto en la grada como en redes sociales. La sensación generalizada es que el Barça podría haber ganado el partido si alguna de esas acciones hubiera tenido otro desenlace. El conjunto azulgrana no bajó los brazos y siguió atacando, pero el desgaste físico y mental pasó factura. La Real Sociedad, más pragmática, encontró el premio a su solidez defensiva y supo manejar los tiempos del encuentro en los momentos decisivos.

El resultado final, 2-1, dejó un sabor especialmente amargo porque no fue solo una derrota deportiva, sino una noche en la que el protagonismo se desplazó del fútbol a las decisiones arbitrales.

Flick pide calma, pero el debate está servido

Desde el banquillo, Hansi Flick intentó mantener la calma. El técnico alemán evitó excusas directas, pero no escondió su incomodidad con algunas decisiones. En el vestuario, el mensaje fue claro: el equipo compitió, generó ocasiones y mostró personalidad, aunque el resultado no acompañara.

Aun así, el debate está servido. La polémica arbitral, el uso del VAR, los goles anulados, el penalti no señalado, la indignación de la afición y el impacto de estas decisiones en la lucha por LaLiga vuelven a situar al Barça en el centro de la conversación.

La derrota no solo cuesta tres puntos. También deja una sensación de injusticia difícil de digerir. El Barça se va de San Sebastián con la certeza de que hizo méritos para más, pero también con la frustración de saber que, una vez más, la polémica ha marcado el desenlace.