Los ultras del Espanyol la lían: cánticos miserables contra Joan García
El regreso del portero a su antiguo estadio desata cánticos inaceptables y vuelve a empañar la previa del derbi catalán
El RCD Espanyol recibe hoy al FC Barcelona en un nuevo capítulo del derbi catalán, uno de los partidos con más carga emocional del calendario. Un duelo históricamente tenso, donde la rivalidad va mucho más allá de lo deportivo y donde cada detalle se vive al límite. Sin embargo, en esta ocasión, la atención no se ha centrado solo en lo que ocurrirá sobre el césped.
El foco apunta directamente a Joan García, actual guardameta del Barça, que regresa al estadio que durante años fue su casa. Un reencuentro delicado que ya se intuía complicado desde el momento en que se confirmó su protagonismo en el derbi. En la previa, el ambiente se fue calentando y las advertencias no tardaron en llegar: sectores ultras del Espanyol anunciaron que no habría indiferencia para el portero azulgrana.
Y no fue una amenaza vacía. Horas antes del partido, algunos grupos protagonizaron cánticos que cruzaron todas las líneas del respeto. El más repetido, “queremos la cabeza de Joan”, generó una oleada de indignación tanto dentro como fuera del entorno futbolístico. Un mensaje violento, inaceptable y totalmente fuera de lugar, que empaña la previa de un partido que debería ser una fiesta del fútbol.
🚨🚨ESCANDALO MUNDIAL🚨🚨
— madridblaugrana (@madridblaugrana) January 2, 2026
💥Ultras del Espanyol cantando "QUEREMOS LA CABEZA DE JOAN"(Por Joan García)
💣Espero que la policía actúe,como con el MUÑECO colgado de Vinicius,y si el Barça escucha 1 cántico así,SE VAYA DEL CAMPO
🤮VOMITIVOpic.twitter.com/BVftHy4tCr
Rechazo general y una imagen que vuelve a manchar al fútbol
Los cánticos no tardaron en viralizarse y provocar una reacción inmediata en redes sociales. Aficionados y periodistas del fútbol condenaron de forma contundente unos mensajes que nada tienen que ver con la rivalidad sana. El derbi puede ser intenso, pasional y caliente, pero nunca violento ni deshumanizado.
Desde el entorno del Barça hay máxima concentración y respaldo total a Joan García, consciente de que el contexto no será sencillo. El portero afronta el partido con profesionalidad, sabiendo que estas situaciones forman parte del lado más oscuro del fútbol, pero sin normalizarlas. Nadie debería sentirse amenazado por ejercer su trabajo.
Este tipo de episodios vuelven a abrir un debate incómodo pero necesario: el papel de los grupos ultras y los límites que nunca deben traspasarse. La rivalidad no justifica el odio, y mucho menos los mensajes que incitan a la violencia. El fútbol pierde cuando ocurren estas escenas. El balón aún no ha empezado a rodar, pero el derbi ya deja una imagen que nadie quería ver. Ojalá lo que pase en el césped sirva para devolver el protagonismo al deporte y no a comportamientos que sobran. Porque el fútbol se vive con pasión, sí, pero siempre con respeto.