Se acabó la paciencia: Luis Enrique fulmina a Dembélé
La derrota ante el Rennes destapa un choque público entre el técnico del PSG y su estrella en plena antesala de la Champions League
El PSG cayó 3-1 ante el Rennes en Ligue 1 y el vestuario explotó. Luis Enrique y Ousmane Dembélé cruzaron declaraciones en plena crisis antes de la Champions League.
Derrota dolorosa y tensión en el Parque de los Príncipes
El Paris Saint-Germain sufrió en Rennes una de esas derrotas que dejan algo más que tres puntos por el camino. El 3-1 ante el Stade Rennais no solo supuso la tercera caída del curso en Ligue 1, sino que agitó el liderato y encendió una tormenta interna en el vestuario parisino.
El equipo de Luis Enrique ofreció una imagen irregular, superado por un rival que, paradójicamente, llegaba en crisis y con entrenador provisional, Sébastien Tambouret. El PSG no encontró su habitual capacidad de reacción y dejó escapar un partido que parecía controlable.
La preocupación no radica únicamente en la clasificación. A las puertas de una eliminatoria decisiva en la Champions League frente al AS Monaco, el conjunto parisino mostró fragilidad colectiva. Y cuando el rendimiento baja, aparecen las voces críticas.
Dembélé habla… y Luis Enrique responde
En zona mixta, Ousmane Dembélé no se mordió la lengua. El extremo francés lanzó un mensaje directo: si cada jugador piensa en sí mismo, el equipo no ganará los títulos que busca. Recordó la temporada pasada como ejemplo de compromiso colectivo y pidió recuperar ese espíritu.
Sus palabras, lejos de calmar el ambiente, actuaron como gasolina sobre el fuego. Luis Enrique no tardó en responder con dureza. El técnico fue tajante: las declaraciones en caliente no valen nada y ningún jugador puede situarse por encima del club. “Nunca permitiré que ningún jugador se crea más importante que el PSG”, dejó claro.
El cruce verbal evidenció una fractura en la gestión del mensaje interno. En un club acostumbrado a convivir con estrellas, el equilibrio entre liderazgo técnico y peso de los futbolistas es delicado. El entrenador quiso marcar territorio públicamente, recordando que él es el responsable del equipo y que la jerarquía es innegociable.
🚨‼️ Luis Enrique and Ousmane Dembele starred in a spicy drama after PSG's loss against Rennes yesterday.
— The Touchline | 𝐓 (@TouchlineX) February 14, 2026
🗣️ Dembele's words after the match: "If everyone plays for themselves on the field, this is not going to work."
🗣️ Dembele: "Last season we put the club, the shield, and… pic.twitter.com/h9KS98ZZF5
En el vestuario del PSG, donde conviven figuras mediáticas y ambiciones individuales, estas palabras no pasan desapercibidas. Más aún cuando se trata de Dembélé, uno de los referentes ofensivos y aspirante habitual a premios individuales como el Balón de Oro.
Un pulso que llega en el peor momento
La situación llega en un tramo crítico de la temporada. El PSG aspira a dominar la Ligue 1, avanzar en la Champions League y consolidar su proyecto europeo. Pero los resultados recientes han sembrado dudas.
La derrota ante el Rennes no fue solo un tropiezo estadístico. Fue una señal de alerta. El equipo mostró falta de cohesión, algo que Dembélé señaló abiertamente. Luis Enrique, por su parte, defendió la autoridad del banquillo y el peso institucional del club por encima de cualquier individualidad.
En el fútbol moderno, los conflictos internos rara vez permanecen ocultos. Las declaraciones públicas amplifican cualquier fisura. Y en París, la sensación es que dos liderazgos chocan en plena recta decisiva. La respuesta del equipo en el próximo compromiso europeo será clave para medir el alcance real de la tensión. Porque si el PSG gana, el conflicto quedará como una anécdota. Si pierde, la grieta puede hacerse más profunda.