El motor vuelve a fallar y Honda admite su responsabilidad con Fernando Alonso

La pretemporada arranca con dudas técnicas en Aston Martin mientras Honda reconoce retrasos en su unidad de potencia para la nueva era de la Fórmula 1

El motor vuelve a fallar y Honda admite su responsabilidad con Fernando Alonso

La pretemporada de Fórmula 1 arranca con dudas técnicas. Honda reconoce retrasos en su unidad de potencia para Aston Martin, mientras Fernando Alonso afronta un año clave marcado por la incertidumbre mecánica.

Test de pretemporada y primeras señales de alarma

Desde el lunes 26 y hasta el viernes 30 de enero, los equipos de Fórmula 1 se concentran en el Circuit de Barcelona-Catalunya para realizar los primeros test privados de los monoplazas de 2026. Unas pruebas a puerta cerrada que son clave para detectar fallos, evaluar el rendimiento y ajustar los últimos detalles antes del inicio oficial del campeonato.

Sin embargo, no todos los equipos llegan en igualdad de condiciones. Algunos van con retraso en sus programas de desarrollo. Es el caso de McLaren, vigente campeón del mundo con Lando Norris, que ya ha anunciado que no podrá rodar hasta el miércoles por problemas de calendario.

En el caso de Honda, la situación genera aún más preocupación. La marca japonesa suministrará la nueva unidad de potencia a Aston Martin, pero el jefe del proyecto de motores ha admitido que están por detrás de los objetivos previstos en el motor de combustión. Una confesión poco habitual que confirma los rumores que circulaban en el paddock y que anticipa una temporada complicada en términos de fiabilidad y rendimiento.

Honda asume errores y Alonso paga las consecuencias

El reconocimiento de Honda ha sido claro: el desarrollo no avanza al ritmo esperado y el equipo puede sufrir durante el año. Esto sitúa a Fernando Alonso en una posición delicada. El piloto español, que afronta uno de los últimos grandes retos de su carrera, vuelve a encontrarse con un escenario que ya conoce bien: talento y experiencia al volante, pero dudas mecánicas que limitan el potencial real del coche.

En Aston Martin hay preocupación, aunque también prudencia. El equipo confía en que los problemas del motor puedan corregirse a lo largo de la temporada, pero saben que en la Fórmula 1 moderna cada detalle cuenta. Perder semanas de desarrollo frente a rivales directos puede ser decisivo en la lucha por los puntos y los podios.

Las palabras de Honda suponen, además, un ejercicio de responsabilidad poco común. Admitir errores antes de competir refleja transparencia, pero también evidencia que el proyecto todavía no está donde debería. Para Alonso, acostumbrado a convivir con este tipo de desafíos, el reto será mantener la competitividad y la motivación mientras el equipo trabaja en segundo plano.

Mercedes marca el camino a seguir

Mientras algunos reconocen dificultades, otros enseñan músculo. Esta misma semana, Mercedes-AMG Petronas ha presentado el W17, el monoplaza con el que competirá esta temporada. Más pequeño, estrecho y ligero que su predecesor, el coche incorpora aerodinámica activa, alerones móviles y un motor con una distribución energética cercana al 50/50 entre electricidad y combustión. Además, Mercedes apuesta por combustibles sostenibles avanzados, desarrollados junto a Petronas, un detalle que refuerza su imagen de innovación y liderazgo técnico. Para muchos en el paddock, el equipo alemán parte como el equipo a batir en esta nueva era reglamentaria.

El contraste es evidente. Mientras Mercedes presume de evolución, Honda pide paciencia. Y en medio, Fernando Alonso vuelve a ser el rostro visible de un proyecto que necesita tiempo. La temporada aún no ha comenzado, pero el mensaje es claro: en la Fórmula 1, los problemas de motor siguen marcando destinos.