Fernando Alonso se va del GP de Italia matando: aviso bomba (y otro para Ferrari)

El enésimo ridículo con McLaren

Fernando Alonso se fue de Monza como llegó: por la puerta de atrás.

Tras un fin de semana envuelto en polémica con un piqué con el piloto de Haas en la clasificación, Kevin Magunssen – “No sé de qué va. Está claramente frustrado, intenta todo lo que puede, consigue que su compañero de equipo le dé rebufo en todas partes. Y hoy no funcionó. Vino hacia mí después de la calificación y se rió en mi cara. Simplemente, sin ningún respeto. Estoy deseando que se retire. Habla de sus vueltas como si fueran divinas y no lo son. Literalmente, él se cree Dios, es bastante divertido", soltó Kevin- que ha dado la vuelta al globo, el español firmaba un nuevo ridículo de la mano de Renault.

La culpa es de Honda. La retahíla, repetida hasta la saciedad por Fernando el pasado curso para justificar los desastres del McLaren, ha dejado por lo suelos al español.

Fernando se retiraba en la décima vuelta en el GP de Italia que ganaría Hamilton, con Raikkonen segundo y Bottas tercero y un Vettel cuarto que se despide prácticamente del Mundial.

“La verdad es que hemos tenido bastante mala suerte en Spa y aquí. Allí me embistieron en la salida y aquí ya hemos tenidos problemas en el coche desde las dos primeras vueltas. Pensábamos que a lo mejor debíamos penalizar en alguna de estas dos carreras y cambiar el motor, por ciertos problemas que se ha producido, pero fuimos mejor esperado este fin de semana y por eso no cambiamos motor. Habrá que cambiarlo en las próxima, espero que no sea en Singapur, pero vendrán más ceros en próximas carreras", dispara un Alonso que ya no sabe qué decir ni dónde meterse.

"Primero fallaba ya la parte eléctrica en las curvas 7 y 8 y luego se apagó el motor", terminaba el español que sumaba su cuarto abandono esta temporada.

 Y es que si para algo ha servido 2018 es para dejar claro que los dramas de 2017 y anteriores tienen más responsables que el motorista japonés: el McLaren es una castaña que ha arrasado por el barro la carrera del español hasta ensuciarla a niveles nunca vistos.

Fernando empieza a ser ya más recordado por sus fracasos que por sus éxitos de los que hay que hacer mucha memoria en la F1: se fue de Ferrari, contó entonces, para ganar su tercer Mundial, y no ha subido ni al podio desde entonces.

Un Ferrari que era el otro gran derrotado del fin de semana al clocar a Vettel fuera del cajón y dar casi por finiquitadas sus opciones al título con la victoria de Lewis Hamilton.

El único consuelo, cuentan los que conocen bien a Fernando esta semana: ver perder a Ferrari es una satisfacción igual o superior a un triunfo personal: “Si yo estuviera este año en Ferrari, quizás estaba peleando por el campeonato y sintiéndome competitivo. Pero al mismo tiempo, si miras hacia atrás y eres honesto, Mercedes fue campeón en 2014, 2015, 2016 y 2017. Y en 2018 Mercedes lidera el campeonato”, atizaba a Alonso a la marca roja para cerrar.

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