Lewis Hamilton, Ferrari y el nuevo reglamento de la Fórmula 1 vuelven a cruzarse en un momento decisivo. Tras una temporada muy dura, el británico habla claro sobre su futuro y el cambio de normas que marcará la parrilla.
Un año para olvidar y una oportunidad para renacer
La temporada 2025 ha sido, sin discusión, la más complicada en la carrera de Hamilton. Por primera vez, el siete veces campeón del mundo no logró subir al podio en ninguna de las 24 carreras del calendario. Un dato demoledor para un piloto acostumbrado a luchar por victorias y campeonatos, y que refleja las enormes dificultades de adaptación en su primer año completo en Maranello.
En Ferrari son conscientes de que el rendimiento ha estado lejos de lo esperado. Sin embargo, el inicio del nuevo curso, a menos de dos meses, se presenta como una oportunidad para recuperar sensaciones y reconstruir un proyecto que necesita resultados. La clave, según el propio Hamilton, está en lo que viene después: el nuevo reglamento técnico de 2026, que promete igualar fuerzas y obligar a todos los equipos a empezar casi desde cero.
El nuevo reglamento y un futuro en juego
“El nuevo reglamento igualará el juego, mi segundo año en Ferrari será crucial”. Con esta frase, Hamilton dejó claro ante la prensa que lo que ocurra en los próximos meses marcará su continuidad en el equipo italiano. Las nuevas normas, que afectarán a la aerodinámica, la unidad de potencia y la gestión de la energía, situarán a todos los equipos del paddock en escenarios similares, independientemente de su historial reciente.
Uno de los aspectos que más optimismo genera en el británico es la introducción de la aerodinámica activa, un sistema que podría favorecer a pilotos con experiencia y capacidad de adaptación. “Este año conozco a mi equipo y cómo operan. He sido capaz de aportar en la producción del coche de 2026”, explicó Hamilton, satisfecho con su implicación directa en el desarrollo del nuevo monoplaza.
El contraste con su primer año es evidente. Ahora, Hamilton se siente integrado, escuchado y con margen real para influir en el proyecto deportivo de Ferrari. En un campeonato que vivirá el mayor cambio normativo de la última década, esa experiencia puede marcar la diferencia.
Mirada al pasado y respeto a Alonso
En su reflexión, Hamilton también echó la vista atrás para recordar sus inicios en la Fórmula 1 y subrayar la importancia de la adaptación. “En mi primera carrera acabé tercero. Como rookie le seguí el ritmo a mi compañero, Fernando Alonso”, recordó, destacando la exigencia de aquel debut y la calidad del piloto español.
El británico comparó su situación actual con otras etapas clave de su carrera, como su llegada a Mercedes en 2013. “Me adapté en el primer año y luego llegaron los campeonatos”, señaló, dejando entrever que aún cree en un desenlace exitoso vestido de rojo.
Hamilton sabe que el margen de error es mínimo. Ferrari necesita resultados. Él necesita recuperar la competitividad. Y el nuevo reglamento será el gran juez. En una Fórmula 1 que se prepara para reinventarse, el británico lanza un mensaje claro: su segunda temporada en Ferrari no será una más, será decisiva.