Álex Márquez reconoce sus problemas con Ducati y enciende las dudas en el Mundial

El cambio de sensaciones en pista abre un nuevo escenario en un Mundial que empieza a girar inesperadamente

Álex Márquez reconoce sus problemas con Ducati y enciende las dudas en el Mundial

Álex Márquez reconoce que no atraviesa su mejor momento con la Ducati, mientras el crecimiento de Aprilia Racing empieza a cambiar el equilibrio del campeonato.

De líder del Mundial a un inicio lleno de dudas

Hace apenas unos meses, Álex Márquez vivía uno de los mejores momentos de su carrera. Tras un inicio brillante de temporada, llegó a liderar el Mundial de MotoGP con autoridad, demostrando regularidad y confianza sobre la Desmosedici de 2024.

Sin embargo, el cambio de escenario ha sido radical. Con la nueva Ducati GP26, el piloto español ha pasado de ser protagonista a ocupar posiciones más discretas en la clasificación. Los números reflejan ese bajón: de liderar el campeonato a verse relegado a la zona media, con una suma de puntos muy por debajo de las expectativas.

Este contraste no solo afecta a Álex Márquez, sino que también ha encendido las alarmas en Ducati. El equipo, que venía dominando en temporadas anteriores, ya no parece tener el control absoluto del campeonato.

Ducati pierde terreno ante el empuje de Aprilia

Uno de los grandes cambios de este inicio de temporada es el papel de Aprilia. La escudería italiana ha dado un paso adelante y se ha convertido en la referencia del Mundial, con pilotos que están marcando diferencias en cada Gran Premio.

El propio Álex Márquez lo reconoce sin rodeos: Aprilia ha logrado una moto más estable, con mejor agarre y un rendimiento superior en pista. Un diagnóstico que comparten otros pilotos del paddock. Ni Francesco Bagnaia, ni Fabio Di Giannantonio, ni siquiera Marc Márquez han conseguido imponer la superioridad de Ducati como en años anteriores.

Este cambio de jerarquía ha abierto el campeonato y ha generado dudas sobre el dominio de la marca italiana. El equilibrio en MotoGP es cada vez más ajustado, y pequeños detalles marcan grandes diferencias.

Sensaciones complicadas y margen de mejora

Más allá de los resultados, lo que más preocupa a Álex Márquez son las sensaciones sobre la moto. El piloto reconoce que todavía no se siente cómodo con la GP26 y que las características del nuevo modelo no se adaptan a su estilo natural de pilotaje.

La dificultad para encontrar el límite, la falta de confianza en el paso por curva y la incertidumbre sobre el agarre son factores que están condicionando su rendimiento. En un campeonato tan exigente, competir sin esas sensaciones puede marcar la diferencia entre luchar por el podio o quedarse fuera de la pelea.

A pesar de todo, el piloto mantiene una actitud positiva. El parón en el calendario antes del Gran Premio de España aparece como una oportunidad para analizar, ajustar y dar un paso adelante. El objetivo es claro: recuperar sensaciones, entender mejor la moto y volver a competir al nivel que mostró al inicio de la temporada.