Álex Márquez siembra dudas sobre su continuidad en Ducati

El piloto español lanza un mensaje enigmático en plena pretemporada y deja su futuro abierto a nuevas posibilidades

Álex Márquez siembra dudas sobre su continuidad en Ducati

Álex Márquez vuelve a estar en el centro del foco en MotoGP. Tras un brillante subcampeonato y unos test de pretemporada prometedores, el piloto de Gresini deja en el aire su futuro en Ducati de cara a 2027.

Un candidato real al Mundial… con decisiones pendientes

El nombre de Álex Márquez ya no vive a la sombra de nadie. Ni siquiera de su hermano, Marc Márquez. El menor de los Márquez ha dado un paso adelante definitivo en MotoGP y, tras lograr el subcampeonato en 2025, se postula como uno de los grandes candidatos al Mundial 2026.

Los test de pretemporada han reforzado esa sensación. En el trazado de Buriram, el piloto ilerdense firmó el mejor tiempo, por delante incluso de Marc, que terminó segundo tras sufrir dos caídas. El mensaje es claro: Álex está preparado para pelear por el título de MotoGP. Tiene ritmo, regularidad y una Ducati competitiva.

Compite esta temporada con el equipo Gresini Racing, estructura satélite de Ducati, aunque con material prácticamente idéntico al del equipo oficial. Esa igualdad técnica le permite medirse de tú a tú con los pilotos del Ducati Lenovo Team, algo fundamental para aspirar al campeonato del mundo. Sin embargo, mientras el foco mediático apunta a la lucha por el Mundial, en el paddock de MotoGP ya se habla del mercado de fichajes 2027. Y ahí es donde aparecen las dudas.

“Aún no he firmado”: un mensaje que abre el debate

Tras la jornada de test, Álex fue claro, pero no definitivo. “Tengo más claro mi futuro, pero aún hay algunos detalles por cerrar. Aún no he firmado, pero lo tengo claro”. Una frase que, en el universo MotoGP, significa mucho más de lo que aparenta.

El piloto español tiene una condición innegociable: quiere un proyecto ganador y, sobre todo, un equipo oficial. Después de consolidarse como subcampeón y demostrar que puede luchar carrera a carrera, su ambición es legítima. No se trata solo de estar en Ducati; se trata de tener garantías deportivas para competir por el Mundial de MotoGP.

En ese contexto, la continuidad en Gresini no está asegurada. Aunque la estructura le ha dado estabilidad y una moto competitiva, el salto a un equipo oficial podría ser determinante. Permanecer en el ecosistema Ducati es una opción, pero no la única. En el paddock ya suenan rumores sobre movimientos estratégicos de cara a 2027. Las palabras de Álex no descartan nada. Tampoco confirman nada. Pero siembran una duda razonable sobre su continuidad dentro del proyecto actual.

Sensaciones con la Ducati y margen de mejora

En lo puramente deportivo, el balance es positivo. La Ducati sigue siendo la referencia en velocidad punta y rendimiento global. “La moto es rápida en recta, pero necesitas más de dos kilómetros por hora para rebasar”, explicó el piloto. Un análisis técnico que demuestra su madurez.

Álex también reconoció que aún debe entender mejor el comportamiento de la moto en la entrada de curva, uno de los puntos clave en MotoGP actual. La gestión de frenada, el paso por curva y la tracción marcan diferencias mínimas pero decisivas en la lucha por el podio.

El día no fue perfecto. Hubo problemas mecánicos por la mañana, pero la progresión fue clara y el mejor tiempo final envió un aviso al resto de la parrilla. El escenario es apasionante. Álex Márquez tiene velocidad, experiencia y hambre. Ducati, por su parte, gestiona un ecosistema de talento con múltiples aspirantes a una plaza oficial. La combinación es explosiva. De momento, no hay firma. Solo certezas deportivas y dudas contractuales. En MotoGP, eso es suficiente para encender el debate. El futuro del ilerdense está cada vez más cerca de decidirse, y cada palabra cuenta.