Valentino Rossi o lo que pasó después de que Marc Márquez se proclamara campeón de MotoGP

El italiano es protagonista en Motegi

Valentino Rossi es el capo de MotoGP. Gane o pierda, la marea que arrastra el italiano es incomparable a nada, ni nadie.

En Motegi, en la casa de Honda, y en el primer ‘match ball’, Marc no falló y s proclamó Campeón del Mundo por séptima vez. Una victoria que acerca un poco más al de Cervera al que fuera su gran ídolo de infancia, Valentino Rossi, con nueve entorchados, y que tuvo un detalle de crack con Marc: felicitación personal y reconocimiento por el trabajo hecho.

Una fiesta completa par un Márquez que no tiene techo y que vivía el momento con una sonrisa de oreja a oreja.

"Me siento muy, muy bien, ha sido un campeonato que después del comienzo ya me imaginaba que quizá este iba a ser el año. Pero bueno, la diferencia es cuando tienes la bola de partido y lo consigues. No ha sido el circuito más favorable pero he trabajado muy duro para poder seguir a Andrea y a partir de ahí pensaba utilizar la misma estrategia que Tailandia. Intentar atacar antes de la última vuelta. Después de Aragón te vas haciendo a la idea de que estaba muy cerca el título, pero todo el año he ido buscando motivaciones y ahora la motivación era conseguirlo en esta primera bola de partido. He arriesgado durante toda la carrera, he arriesgado cuando he atacado, he provocado un poquito el error de ‘Dovi’ al tirar", afirmaba Marc.

En referencia a la caída de Dovizioso, Márquez aseguraba que "Él merecía estar en el podio con nosotros, una lástima. Ha hecho un gran año también. Pero bueno, era importante celebrarlo aquí delante de los jefes, así estarán más contentos".

"Veía que si llegábamos a la última vuelta juntos, tenía las de ganar él. Lo he intentado a falta de 8 vueltas pero he cometido ese error al tocar un poco la tierra y me ha vuelto a pasar. Me encontraba cómodo delante cuando iba solo marcando el ritmo. Cuando he visto 'Dovi out' la última vuelta ha sido muy difícil concentrarse, pero ha sido muy bonito”, explicaba.

Un Marc exultante que se dislocaba el hombre en la celebración: "Lo he celebrado con toda la gente del fan club, me habían preparado allí un tipo de videojuego. Lo de tirarme en el suelo no formaba parte de la celebración. Se me ha salido el hombro durante la celebración, ha parado Reddick. Suerte que estaban ahí Álex y José para ponérmelo en un momento. Ahora duele un poco, pero con la adrenalina da igual. Esta noche en los bailoteos tendrá que estar bien. Ya tenía cita con el doctor Mir, pero a final de temporada habrá que operar, en diciembre tocará pasar por chapa y pintura", advertía.

"Pasa rápido el tiempo, siete títulos son muchos, pero la ilusión, las ganas, la celebración, son las mismas que en el primero. Esperemos que me queden muchos más, pero hay que celebrar todo momento bueno porque los malos llegan solos. El año que viene habrá otra vez presión pero ya llegará", reflexionaba en el piloto de Honda.

"Lo que más ilusión te hace es cuando escuchas siete. Puedes tener muchas victorias, muchas poles, pero al final te guías por los títulos con los que te retiras. Igualar a todo un Doohan, un referente cuando luchaba con Crivillé en esas últimas vueltas lo tengo en mente y en Australia le dará un fuerte abrazo y le diré que lo siento, pero espero que esto no se frene aquí”, terminaba Marc.

Un campeón de cabo a rabo.

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