Volvo también deja de insistir con los coches eléctricos
Los suecos asumen lo que todo el mundo sabía ya
No es sólo Stellantis quien tiene problemas: Volvo, marca propiedad hoy del grupo Geely, también vive momentos difíciles. Su estrategia de producción, centrada en el coche eléctrico y dejando de lado los vehículos PHEV y de combustión, se ha revelado como errónea, igualq ue ha sucedido con la jugada que planteó Porsche al centrar sus esfuerzos en vender su referencia eléctrica, el Taycan. ¿Qué va a a hacer Volvo ahora? Dar un paso atrás, pero no para coger impulso, si no para replanteárselo todo.

Volatilidad del mercado
Pese que Geely es propietaria del 100% de la marca, Volvo mantiene su sede en Gotemburgo y opera con una autonomía de la que no disfrutan otras marcas controladas por el grupo chino. En el primer semestre del año, igual que le ha sucedido a Stellantis, Volvo ha registrado cuantiosas pérdidas y el batacazo obliga a replantear procederes. En Volvo saben que confiar en los coches eléctricos como principal activo y no mantener una oferta ampplia y sólida de coches con otras opciones de combustión no es un acierto, ya que, al menos en Europa, el mercado de los vehículos eléctricos es muy volátil.

El caso del EX30
Volvo tiene hoy en su catálogo un modelo que casi se podría calificar de vehículo franquicia. Se trata, en concreto, del Volvo EX30, un SUV pequeño de 4,23 metros de largo y 1,55 de alto que ofrece un maletero de 318 litros y está disponible con dos motorizaciones: 272 CV con batería de 69 kWh o 428 CV y un motor por eje y batería de 69 kWh también. La autonomía de los modelos más sencillos se queda en 339 km y la de los más completos escala hasta los 476.
En Europa, el coche se vende muy bien gracias a sus prestaciones y su precio, pero fuera no funciona igual. En spaña, según el portal de ofertas quecochemecompro.com, la versión más sencilla sale por 21.300 euros incluyendo ayudas públicas y descuentos de la marca.
Para corregir la situación, en Volvo ya han decidido una primera medida: adaptar el Volvo XC90 a lo que demanda el mercado convirtiéndolo en un híbrido PHEV con 150 km de autonomía. Habrá, eso sí, que cambiar el 1.5 litros que monta y, para lleo, van a confiar en HORSE, el fabricante de motores cuya propiedad comparten Renault y Geely. Veremos, pero el nuevo PHEV debe estar a la venta en 2026.