Tres bombas (y Modric es una de ellas) en el Croacia-España

Florentino Pérez, atento al partido

Derrota de España en Croacia en un partido mucho más disputado que el de la ida. La selección de Luis Enrique se vio superada por un rival que, pese a la retirada de varias piezas importantes, es la subcampeona del mundo.

En un partido en el que se esperaba algo más de los llamados a ser protagonistas (Modric, Rakitic, Isco…) fue De Gea el hombre del partido. El guardameta del Manchester United salvó a España en varias ocasiones y fue el héroe de un partido que hubiera tenido un color muy diferente de no ser por él.

De Gea, vinculado al Atlético de Madrid para sustituir a Oblak, calló a los críticos que le crucificaron tras su flojo Mundial, y que pedían una oportunidad para Kepa Arrizabalaga. De Gea fue el que acaparó los focos de un partido tan igualado como imprevisible.

 

Pero el foco de Florentino Pérez, siempre atento a estos partidos, estuvo sobre varios jugadores. El primero, y más importante, un Luka Modric que de nuevo volvió a demostrar que no está en su mejor momento.

El futuro del futbolista del Real Madrid es un tema candente. Relegado a un segundo plano por Lopetegui y por Solari, Modric ha entrado en un bache que puede desembocar en su salida del Bernabéu.

Porque, a sus 32 años, Florentino no está dispuesto a esperar a que recupere su nivel. El croata tiene ofertas del Inter de Milán y de China y podría hacer las maletas si llega una oferta interesante. Pérez ya tiene en mente dos posibles recambios.

El favorito es Christian Eriksen. El jugador del Tottenham es el sueño del mandatario blanco, que ve en él el sustituto de Luka. Su salida, eso sí, no se antoja sencilla. Por si acaso, Florentino tiene un ‘plan b’, Sergej Milinkovic-Savic.

El futbolista serbio de la Lazio también es seguido con lupa. Con apenas 23 años ya es uno de los mediocentros más cotizados del continente y se valora su margen de proyección. El problema: tiene contrato hasta 2023 y el cuadro romano no pondrá fácil su marcha.

La segunda bomba fue Isco. El jugador del Madrid fue titular, tras la polémica en la que ha vivido estos últimos días. El malagueño, castigado por Solari, tuvo la confianza de Luis Enrique, pero demostró que no está al 100%.

El de Arroyo de la Miel está algo pasado de kilos y, si la situación no cambia, el presidente del Real podría darle salida. Una titularidad, la de Isco, que no sentó nada bien a Marco Asensio, otra ‘patata caliente’ en Concha Espina.

El balear, tras unas declaraciones poco afortunadas, volvió a arrancar como suplente. Asensio esperaba ser de la partida, pero vio como un Isco lejos de su estado óptimo y Ceballos y hasta Rodrigo, uno suplente en Madrid y el otro cuestionado en Valencia, pasaron por delante de él.

Asensio vive uno de sus peores momentos como profesional y una salida del Madrid no está descartado ni por él ni por Florentino, que ve en el ex del Mallorca una oportunidad de hacer negocio para financiar la llegada de un galáctico, sea Neymar, Hazard o Mbappé.

Por último, Ramos evidenció una vez más un declive que amenaza con poner punto y final a su estancia en Chamartín. El de Camas, a sus 32 años, ya no es el líder de un vestuario que le cuestiona y tiene gran parte de la grada en contra.

Su horrible actuación, maquillada con un gol de penalti, fue digna de mención. Ramos estuvo mal en los dos goles croatas y dio la razón a aquellos que cuestionan si debería de abandonar la selección.

Se puede afirmar que se ha convertido en el nuevo Iker Casillas y que su futuro no parece apuntar a Madrid. Pérez no descarta darle salida.

Por último, Mario Hermoso no pudo demostrar el porqué el Real tiene cerrado su fichaje. Luis Enrique prefirió apostar por Íñigo Martínez y el central del Espanyol tuvo que conformarse con ver el partido sentado.

Otra vez será.

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