Asensio tapa el drama que deja a Zidane 'tiritando' en Leganés (y un mensaje a Florentino Pérez)

El Real Madrid salva los muebles gracias a un gol del joven balear en el último minuto de otro encuentro pésimo de los blancos. Muy mala imagen de los suplentes.

Un parche. Así se podría calificar el resultado que el Real Madrid logró en Butarque en la noche de este jueves, en otro mal encuentro de los de Zinedine Zidane, esta vez en una Copa del Rey que bien deberían tomarse en serio si no quieren tener muchas papeletas para irse en blanco de lo que resta de temporada. Apostó el técnico francés de nuevo por los suplentes, que habían sido habituales contra Fuenlabrada y Numancia en las rondas anteriores, quizás para demostrarle a la plantilla que, pese a las dificultades, intenta no variar su forma de ser para con el grupo y darle la oportunidad al equipo B en el torneo del KO hasta donde pueda hacerlo. La respuesta de los menos habituales no fue para nada positiva.

 

Le costará, por tanto, a Zidane mantenerles en la Copa a partir de ahora. Todo lo positivo que mostró la pasada temporada el modelo patentado por el técnico galo parece estar ahora en entredicho, y sin aires de cambiar a corto plazo. Los fichajes realizados en verano con vistas a ser protagonistas del Real Madrid del futuro han sufrido el mismo desgaste que los titulares, y en un deterioro progresivo de toda la plantilla, cada vez que juegan parecen peores que en su concurso anterior. Las pinceladas de Dani Ceballos han desaparecido; A Borja Mayoral se le ven las costuras en cuanto no aprovecha sus minutos con goles, y Theo sigue sin ser el que deslumbró en Vitoria. Errático en ataque y en defensa. Vallejo volvió a lesionarse, y Marcos Llorente sigue instalado en la timidez. A partir de ahí, y ya con media temporada consumida, es evidente que el equipo B 2.0 de Zidane no ha aprovechado el espacio que sí ocupó (e incluso se salió de él) la célebre segunda unidad del curso pasado.

 

Asensio

 

Este es el auténtico drama de Zidane, que salió con aire de Butarque gracias a un golazo de Marco Asensio, tan intermitente como brillante. Desaparecido había estado el mallorquín durante casi todo el partido hasta que enganchó un remate de los suyos, de difíciles para arriba, en un buen balón (por una vez) de Theo desde la izquierda. Habían pasado 89 minutos de un fútbol sin alma ni carácter, lento, nulo ofensivamente y de correcto a nervioso atrás, con un Leganés que empezó respetuoso y se le subió a las barbas al Real en la segunda mitad. La moraleja es que, si los titulares no están bien, los suplentes dan la sensación de haber llegado a su límite de oportunidades. Y justo en el momento de la campaña en el que más se necesita el fondo de armario.

 

Fichajes. Quedan poco más de 10 días para el final del mercado de invierno, y parece que el Real Madrid no se va a molestar ni siquiera en considerar algún fichaje hasta junio. Todo debido al empeño de Zidane de proteger a su plantilla y conservar esa piña que, poco a poco, se ha ido desmoronando, al menos en cuanto a confianza. El del Leganés supone otro encuentro en el que queda claro que el Madrid no sabe a lo que juega, y sobre todo, que ha perdido una pegada demasiado grande como para ser temible. Y Florentino Pérez sigue observando...