La pelea con James Rodríguez en las últimas 24 horas en Múnich

Dudas con el cafetero

A James Rodríguez le comunicaron que no tiene hueco ni en el Bayern de Múnich ni en el Real Madrid, donde Zinedine Zidane espera hacer caja con él y perderle de vista pronto.

El internacional colombiano agachó la cabeza y no le quedó otra que asumir la decisión. Este verano tendrá que buscarse hogar y ofrecerse a distintos equipos.

Sin embargo, su continuidad en el Allianz Arena aún no está del todo descartada. Niko Kovac, su principal detractor, podría no seguir en el banquillo la próxima temporada, y, dependiendo del nuevo entrenador que llegue, el mediapunta podría tener hueco.

Uli Hoeness, presidente, y Hasan Salihamidzic, director deportivo, son partidarios de que el croata siga siendo entrenador y de que James abandone Alemania. No le ven espacio en el equipo, percibe un alto sueldo y ha tenido problemas extradeportivos.

Por otra banda, Karl-Heinz Rummennigge, director general bávaro, apuesta por destituir a Kovac a final de temporada y por hacer efectiva la opción de compra que tienen sobre el ex de Mónaco u Oporto, valorada en 42 millones de euros.

El que fuera dos veces ganador del Balón de Oro cree que Rodríguez puede ser importante en el nuevo proyecto y, a las malas, podrían hacer negocio con una venta a un tercer club, puesto que escuadras como Arsenal, Atlético de Madrid o PSG se han interesado por él.

Sea como sea, y pase lo que pase, no se reunirán hasta la semana que viene, cuando la temporada haya concluido. Tras alzarse con la Bundesliga en la última jornada, ahora queda pendiente la final de la DFB Pokal, la copa alemana, en la que se enfrentarán al RB Leipzig.

Un encuentro que podría ser el último de James… o no. Más allá de su futuro, el cafetero es seria duda. Tiene molestias en el sóleo derecho que le han impedido entrenar con normalidad.

A perro flaco, todo son pulgas…