Con la confianza de Flick, se ha convertido en el mejor del Barça

La apuesta de Flick que ha cambiado el equilibrio del equipo

Con la confianza de Flick, se ha convertido en el mejor del Barça

La llegada de Hansi Flick al FC Barcelona ha cambiado dinámicas internas y ha reactivado rendimientos. Entre ellos, el de Eric García, hoy uno de los jugadores más fiables del equipo gracias a una apuesta clara y sostenida del técnico alemán.

La mano de Flick: un Barça que cree y compite

Desde su aterrizaje, Hansi Flick ha construido algo más que un sistema táctico. Ha instaurado una idea: confianza, roles claros y continuidad para quienes responden. Esa estrategia ha calado en el vestuario del FC Barcelona, donde varios futbolistas han elevado su nivel al sentirse respaldados.

Flick no ha llegado con revoluciones innecesarias. Ha priorizado el orden, la responsabilidad colectiva y la lectura del partido. Y, sobre todo, ha sido coherente: quien rinde, juega. Ese mensaje ha devuelto competitividad interna y ha generado un clima donde el error no condena, pero la desidia sí.

En ese contexto, una decisión destacó desde el inicio. El técnico apostó por Eric García desde el primer día, convencido de que su perfil encajaba en el plan. No fue una apuesta puntual, sino una idea sostenida en el tiempo.

Eric García, del debate al liderazgo silencioso

El regreso de Eric García tras su cesión en el Girona FC no llegó con grandes titulares, pero sí con certezas. Flick vio en él a un futbolista preparado para asumir responsabilidades: lectura táctica, salida limpia de balón y una versatilidad clave para un calendario exigente.

Desde entonces, Eric ha sido imprescindible. Central, lateral, mediocentro circunstancial cuando el partido lo pide… su capacidad para adaptarse ha convertido la polivalencia en virtud. No solo suma minutos: ordena, equilibra y corrige. Y eso explica un dato que habla por sí solo: ha alcanzado los 150 partidos con el Barça y es el jugador más utilizado del equipo esta temporada.

La continuidad ha hecho el resto. Con confianza, Eric ha ganado en seguridad, anticipación y liderazgo. No necesita gestos grandilocuentes: su impacto se nota en la estabilidad del bloque. En LaLiga, en Europa y en los partidos de máxima exigencia, su rendimiento ha sido constante.

Un pilar del presente… y del futuro

El Barça necesitaba fiabilidad. Flick la encontró en Eric García. En un equipo joven, con picos de rendimiento y exigencias altas, contar con un futbolista que entiende el juego y sostiene al equipo es oro. La confianza del entrenador ha sido el catalizador; el rendimiento, la respuesta.

Hoy, Eric es de los mejores del Barça. No por estadísticas ofensivas, sino por algo más difícil de medir: regularidad, inteligencia y compromiso. El técnico alemán ha sabido leerlo y darle el espacio adecuado. Y el jugador ha devuelto la apuesta con fútbol.