Ansu Fati se cobra su primera víctima: el jugador al que echa del Barça

El canterano echa a una pieza

Ansumane Fati ha nacido con estrella. La joya del Barça ha irrumpido con fuerza en el primer equipo y ha demostrado que, si tienes nivel, calidad e implicación, la edad no importa. A sus 16 años, en apenas tres partidos jugados, y solo uno como titular, siendo sustituido en el minuto 60, ya ha sumado dos goles y ha dado una asistencia. Se ha ganado un hueco en la élite y a ver quien se atreve a bajarle al filial o al Juvenil A.

Pero el futbolista nacido en Guinea-Bissau, al que ya están intentando convencer para que juegue con España, y, a ser posible, ayude a la selección sub 17 en el Mundial, tiene un serio inconveniente. O mejor dicho, tres. Primero, el regreso de Luis Suárez, que devuelve a Antoine Griezmann a la banda izquierda, donde está llamado a ser intocable.

Segundo, Leo Messi, que poco a poco va afilando sus garras y que ocupará todas las portadas. Y, por último, Ousmane Dembélé, que ya está en el último tramo de su recuperación. Tres jugadores que dejarían al ‘31’ sin hueco en los planes de Ernesto Valverde. Pero la afición y los pesos pesados lo tienen claro: tanto él como el joven Carles Pérez han hecho méritos de sobra para seguir.

Y, si tiene que haber algún sacrificado, que sea ‘El Mosquito’. Sigue en su línea, de vivir en su mundo, ir a su rollo y ofrecer un rendimiento discreto. Hasta que no se gane el puesto en los entrenamientos, y se le vea implicado de verdad, no se le devolverá nada. No jugará solo por el hecho de haber costado 150 millones de euros en su día, la cantidad que pagaron al Borussia Dortmund.

La irrupción de Fati comienza a cobrarse víctimas. El francés es el primero, después de Rafinha Alcántara, al que dieron vía libre para irse al Celta de Vigo, después de ver como había recambio de garantías en la plantilla.

Y seguramente no será el último…