Busca casa en Madrid: el nuevo galáctico de Florentino Pérez para el Real

Y hay sorpresa gorda

Christian Eriksen y su familia ya se encuentran en Madrid, disfrutando de sus vacaciones, pero, de paso, para buscar nueva casa. Según informan, el acuerdo entre jugador el jugador y el Real es total, y lleva cerrado tiempo, y solo falta alcanzar un acuerdo con su actual club, el Tottenham, que ya no se cierra en banda a negociar.

En White Hart Lane asumen que, por más que lo intenten, será imposible retener a un futbolista que acaba contrato en un año y que no tiene la más mínima intención de renovar. Seis años después de su llegada, quiere cambiar de aires y probar nuevos retos, en un club que le ofrezca tres cosas: un buen sueldo, un papel importante y la oportunidad de pelear por títulos.

Una cosa, la última mencionada, que en Londres, por más que le prometan, no pueden cumplir, como se ha visto en los últimos años, pues en Inglaterra están a la sombra de Manchester City y Liverpool y en Europa no son un candidato firme a la Champions League, pese a que este curso han llegado a la final, todo un hito.

Eriksen está decidido a recalar en el Santiago Bernabéu y presionará lo posible para que le dejen salir, ya que sabe que no es la única alternativa que tiene Florentino Pérez para la medular. Si no alcanzan un acuerdo pronto, no tendrá problemas en descartar su incorporación y lanzarse a por Fabián Ruiz o Donny Van de Beek, con el que también hay conversaciones avanzadas.

El precio del traspaso podría rondar los 85-90 millones de euros, si bien todo está aún pendiente hasta que el Tottenham no haya encontrado a su sustituto. De momento, ya tienen cerrado a Tanguy Ndombélé, objetivo de Zidane, por 73 ‘kilos’ y esperan hacerse con Giovani Lo Celso, procedente del Betis, por unos 60. 

Todo por verse.