La conversación secreta de Messi y Valverde que sentencia a Griezmann

El francés no jugó ni un minuto y la delantera del Barça funcionó

Que el Barcelona de Ernesto Valverde, más aún con los jugadores que tiene, vaya a jugar con tres puntas es inamovible. Ese es el esquema histórico del Barça y no va a cambiar ni por Antoine Griezmann, ni por Ousmane Dembelé ni por nadie. Esa disposición abre el campo (todo lo ancho que es el Camp Nou y que para los equipos contrarios es como un mar en verde) y permite multitud de variantes ofensivas. Ayer se vio como en el estadio blaugrana al equipo de Valverde le hace falta muy poco para desarbolar a su rival. Con un encarador al uso, eso sí.

Y eso que el Sevilla comenzó muy bien, al estilo Inter de Milan (más encerrado pero bien posicionado) planteando buenas contras y desequilibrio, usando las bandas y los espacios a la espalda de los centrales. Fueron varias las que tuvo el conjunto de Julen Lopetegui para adelantarse pero unas veces el que para muchos es el mejor portero del mundo, Marc André ter Stegen; y otras, la falta de calidad de Luuk de Jong, impidieron a los andaluces adelantarse. El Sevilla no tiene pólvora.

Justo la que le sobra a Luis Suárez que volvió a tener una y la metió. Y ahí cambió el partido porque el Barça y Messi, esta vez sí, tenían un extremo para desbordar y permitir segundas jugadas: Ousmane Dembelé. El francés, en ausencia de Griezmann, fijó a un Jesús Navas que tras dos manos a mano con el galo se le quitaron las ganas de subir, y el Barça creció y mató el partido de tres golpes, uno de El Mosquito. Y los aficionados culés, el crack argentino (que volvió a marcar de falta directa, un golazo) y el míster vasco se dieron cuenta que, con tres puntas, Dembelé encaja mejor que Griezmann.

Antoine Griezmann

Lo hablaron Messi y Valverde y se confirmó sobre el terreno de juego. El Barça con Dembelé (o Neymar, en definitiva un jugador vertical, no tanto de asociación) es más peligroso y voraz, genera más oportunidades y golpea más y mejor. Y eso es un problema para Bartomeu, que desde el palco también se percató y ve cada vez más erróneo su paso de fichar a El Principito. Con todo, le ha dicho al txingurri que apueste por el ex atlético, no vaya a ser que las tintas se vuelvan en contra de su persona. Sin embargo Valverde, visto lo visto y con su cabeza en juego, duda…