Se despide de Marcelo y Casemiro: y tiene tres ofertas para irse del Madrid

Salida en Chamartín

El paso de Lucas Silva por el Real Madrid será recordado por su fugacidad. El brasileño fue reclutado en enero de 2015 procedente del Cruzeiro, a cambio de unos 13 millones de euros. Fue una apuesta personal de Florentino Pérez, asegurando que sería el nuevo líder de la medular, después de ser considerado una de las grandes promesas del país brasileño.

No obstante, en sus seis primeros meses apenas tuvo oportunidades. Apenas disputó unos pocos minutos en los que demostró estar muy ‘verde’. Por esa razón, ese mismo verano se decidió cederle al Olympique de Marsella, donde comenzó su pesadilla. Allí sí que tuvo participación y continuidad, pero ya comenzó a sentirse algo raro. Pese a eso, no hizo mal curso y dejó algunos detalles, aunque muy poco constantes.

Por eso, se decidió volver a cederlo, en este caso al Sporting de Portugal. Y, cuando estaba pasando reconocimiento médico, le informaron de que tenía una malformación en el corazón de la que se tenía que operar de urgencia, frustrando su marcha a Lisboa y dejándole varios meses sin poder practicar deporte. Tras eso, en enero de 2017 fue de nuevo enviado al Cruzeiro.

En su segunda etapa en su país natal ha recuperado sensaciones y, a sus 26 años, ha demostrado que no se le ha olvidado jugar al futbol. De regreso a Chamartín, de nuevo se ha encontrado con que no tiene espacio en la plantilla y poco ha tardado en encontrar tres pretendientes.

Brujas, Benfica y Genoa son las tres escuadras que han preguntado por él. Los belgas y los italianos pretenden llevárselo cedido, aunque con opción a compra una vez finalice la temporada, mientras que los lusos quieren pagar cerca de ocho millones de euros para hacerse con su propiedad.

Sus íntimos en el vestuario, Marcelo y Casemiro, ya saben que se va.