El fichaje tapado para Messi en el Barça

Negociaciones abiertas

Messi sigue insistiendo en su idea de reclutar a un nuevo lateral derecho este verano. Ni Nelson Semedo ni Sergi Roberto acaban de convencer y, para ganar la Champions League, considera condición ‘sine qua non’ traer a un especialista.

Ernesto Valverde ha apostado por el de Reus en las citas importantes. Y el resultado no ha podido ser más desastroso. Ofensivamente ayuda lo suficiente, pero defensivamente sufre lo indecible.

No es culpa suya. Esfuerzo y sacrificio no se le puede negar, pero se nota a kilómetros que no es su posición natural. Algo más se le puede reclamar al ex del Benfica, que, si bien ha acabado a un buen nivel la temporada, no ha sido capaz de convencer al ‘Txingurri’ para que lo alinee de titular.

Ofensivamente aporta lo mismo que Roberto, pero en defensa se muestra algo más sólido, si bien tampoco roza la excelencia. Es un aprobado sin más, una buena alternativa para comenzar desde el banquillo.

Leo lo tiene claro y ha pedido un nombre para ocupar un vacío que, desde la marcha de Dani Alves, en 2016, nadie ha sido capaz de llenar. Y ese nombre es el de Joshua Kimmich.

El alemán es el que más gusta por diversos factores. Primero de todo, por un nivel. Un año más ha sido seleccionado en el once ideal de la Bundesliga, gracias a sus colosas actuaciones en el Bayern de Múnich, donde es una de las grandes estrellas, igual que en la selección alemana.

Defensivamente es un seguro y en ataque es todo un peligro. Pese a no ser excesivamente rápido, lo compensa con un gran toque de balón y una enorme inteligencia, cualidades que le han servido para ser apodado ‘el nuevo Philipp Lahm’.

Es joven, apenas 24 años, tiene experiencia y es polivalente, pues puede actuar también como pivote defensivo, interior o incluso central. El problema será convencer a los alemanes de que lo vendan.

Tan solo una cantidad astronómica, de más de 80 millones de euros, haría posible su fuga.