Florentino Pérez teme que la bomba inesperada fiche por el Barça

Sería un punto desequilibrante muy fuerte a favor de los culés

Existen una serie de nombres marcados a fuego por el mercado. Es oír hablar de ellos y los clubes propietarios disparan su valor de mercado (salvo honradas excepciones). Son los Pogba, Neymar, Eriksen, James Rodríguez, Harry Maguire o Mathiijs de Ligt, jugadores que -más jóvenes o veteranos y ya sea por filtración interna o externa- están en boca de todos. Son los transferibles llamados públicamente intransferibles, hasta que los millones demuestren lo contrario.

Sin embargo el mundo del fútbol, especialmente el europeo, tiene otras joyas por explotar, menos manidas y con una proyección rutilante.

Florentino Pérez tiene en su agenda a unos y otros. Los primeros son para ilusionar aunque su precio es desorbitado; los segundos, los que más le gustan, son la buena inversión: darán un rendimiento alto y se revalorizaron. Kylian Mbappé o Fabián Ruiz son dos de ellos.

Florentino Pérez y Eden Hazard, en Montreal

Otro es el caso de Jadon Sancho, el cual resulta paradigmático ya que interesa a los dirigentes de Bernabéu pese a que su explosión en al Borussia Dortmund ha revalorizado su figura y ya no podrá obtenerse su libertad sin desembolsar una suma importante, en torno a los 120 millones; cantidad alta, sí, pero lejos de los 180 millones que pide el Manchester United por Paul Pogba.

La posibilidad Sancho estaba prevista para la próxima temporada y solo si fallaba el deseado Kylian Mbappé, por el que el Madrid pondrá toda la carne en el asador a partir del final de campaña 2019/20, solo que, ante las dificultades que están obstruyendo la operación con Pogboom, Sancho puede ser ese complemento ilusionante, y siempre como fichaje independiente y nunca como sustituto de galo, por quien Eriksen es la pieza en la que se ha pensado, y que puede ser activado en esta ventana estival.

Griezmann y Bartoemu, en la firma del francés por el Barça

No es una prioridad ahora, aunque sí conviene marcar territorio. La repentina renovación del interés del Madrid no es otro que el movimiento de su eterno rival por el jugador. El Barça, frente a las dificultades derivadas de vestir a Neymar de azulgrana, ha vuelto sus miras hacia el inglés, algo que Florentino teme. Sancho es un futbolista diferente, un extremo vertical, con gran habilidad y una velocidad endiablada, perfecto para el desequilibrio que tanto le faltó al equipo blanco la temporada pasada y de lo que va sobrado el Barça.

¿Se avecina otra guerra encubierta?