La lista negra de Messi y Luis Suárez en el Barça tiene sorpresas

Habrá limpieza en el Camp Nou

El Barça quiere un lavado de cara. La plantilla en muchos momentos ha demostrado no estar a la altura y los suplentes han aportado poco o nada. La directiva fichará a varios cracks y dará salida a aquellos futbolistas que no han cumplido las expectativas. Y, sobretodo, no se ficharán más parches.

Es decir, ni Murillos ni Boatengs. Solo jugadores que vengan a dar un salto de calidad. El primero regresará al Valencia y el segundo hará lo mismo con el Sassuolo, dejando un recuerdo pésimo y entrando en la lista de los peores fichajes de la historia.

Otro que saldrá será Jasper Cillessen, en este caso por deseo del propio futbolista, ya que están encantados con su rendimiento. Dejará un pellizco importante en las arcas y su destino puede estar en la Roma, el Benfica, el Arsenal o el Valencia.

En la defensa, Nelson Semedo tampoco tiene su plaza asegurada y, en caso de llegar un galáctico como Kimmich, se estudiará su salida a cambio de 35 millones. Juan Miranda, lateral zurdo de 19 años en el que hay grandes esperanzas, será cedido, presumiblemente al Betis, para que coja experiencia. De esta manera, también podría acercar a Junior Firpo al Camp Nou.

Thomas Vermaelen no será renovado y tendrá la carta de libertad. Jean-Clair Todibo, fichado en enero, también puede ser cedido y no se descarta que entre en la operación por Matthijs de Ligt, que le llevaría al Ajax.

La venta de Samuel Umtiti también está sobre la mesa, pues, si llega el central holandés, tendría que dejar hueco. Hoy por hoy, Lenglet está por encima y el franco-camerunés no aceptará ser suplente. Su precio, 80 ‘kilos’.

Más o menos lo mismo que dejaría Rakitic, al que la llegada de Frenkie de Jong empuja a salir, aunque Ernesto Valverde le considere intocable. Inter de Milán, PSG y Manchester United andan tras sus pasos.

Rafinha y Malcom son dos descartes más. El primero, que vive entre lesión y lesión, suena para el Betis, y el segundo, fichado el pasado verano a cambio de 40 millones, tiene detrás de él a Borussia Dortmund, Inter, Tottenham y Olympique de Lyon.

Por último, Philippe Coutinho y Ousmane Dembélé, los dos fichajes más caros de la historia del Barça. Ninguno de los dos ha cuajado y podrían dejar dinero y espacio para la llegada de un galáctico, que con toda probabilidad será Antoine Griezmann.

El brasileño está obligado a hacer las maletas y se estudian propuestas que superen los 80 millones. Algo más, unos 130, piden por ‘el Mosquito’, que ha llamado la atención de Liverpool, Juventus y PSG. 

Messi los quiere a todos fuera.