La llegada de Neto tiene víctimas: salida en el Barça (y no es portero)

El brasileño ya es azulgrana

La llegada de Neto al Barça ya es oficial, se confirmó durante el día de ayer, y trae un ‘top secret’. Su fichaje ha supuesto un coste de 26 millones de euros, más nueve en variables, un gasto bastante más elevado de lo que se esperaba, pues confiaban en reclutarle por, como mucho, 15.

Por tanto, habrá que volver a hacer números para equilibrar el balance y poder afrontar nuevas contrataciones, pues el posible fichaje de Neymar o de Antoine Griezmann suponen una inversión multimillonaria.

Y ya hay un candidato claro para abandonar el club. Ese es Rafinha Alcántara, hermano de Thiago, que no cuenta para Ernesto Valverde y que este año tiene la orden de encontrar un nuevo destino.

El canterano tuvo que superar una cesión en el Celta de Vigo para regresar al Camp Nou, en el año 2014, y desde entonces nunca ha gozado de la continuidad que esperaba, si bien sí que ha tenido oportunidades. Pero sus graves lesiones han lastrado su carrera y han arruinado su proyección.

Desde que se rompiera los ligamentos cruzado en el año 2015, las desgracias se han cebado con él. El pasado verano ya estuvo cerca de salir, pero finalmente se quedó, pues había confianza en él. Aunque, de nuevo, en septiembre su rodilla volvió a romperse, lo que le ha obligado a perderse el resto del curso.

Ahora, no tiene espacio en la plantilla y le han tasado en 15 ‘kilos’, una cantidad asumible para un jugador que, cuando ha estado sano, ha dejado buenas sensaciones y ha demostrado tener un gran nivel.

Y su destino, precisamente, podría ser el Valencia de Marcelino García Toral, el equipo que está en la ‘pole position’ para reclutarle, aunque con el Celta en la recámara. La ventaja es para los ‘chés’, que cuentan con la ventaja de jugar Champions League. 

Pronto se sabrá más.