Nico Williams se arrepiente y asume que ya no hay vuelta atrás

La presión en LaLiga y la incertidumbre del Athletic Club reabren el debate sobre el futuro de Nico Williams

Nico Williams se arrepiente y asume que ya no hay vuelta atrás

El Athletic Club vive días de incertidumbre tras su inclusión en la lista de la FIFA, mientras Nico Williams atraviesa un momento de dudas en plena temporada de LaLiga y Copa del Rey. El mercado de fichajes vuelve a sobrevolar Bilbao.

El Athletic, bajo la lupa de la FIFA

El Athletic Club ha sido incluido en el registro disciplinario de la FIFA, convirtiéndose en el único club de Primera División que aparece actualmente en esa relación. La posible sanción implicaría no poder inscribir jugadores durante tres ventanas de fichajes, una medida que afectaría directamente a la planificación deportiva hasta 2028.

Desde Ibaigane insisten en que se trata de una discrepancia administrativa vinculada a los derechos formativos de un joven portero, Padilla, incorporado en su día desde el Zarautz KE. En el club transmiten tranquilidad y confían en que el asunto se resolverá pronto.

Sin embargo, el impacto mediático ha sido evidente. En plena pelea por los puestos europeos en LaLiga y con la semifinal de Copa del Rey frente a la Real Sociedad, el Athletic se ha visto envuelto en un ruido institucional que no ayuda a la estabilidad del vestuario.

Nico Williams, entre la presión y el arrepentimiento

En ese contexto aparece la figura de Nico Williams. El extremo, una de las grandes referencias del Athletic Club y habitual en la selección española, no atraviesa su mejor momento. Su entorno reconoce que el jugador ha perdido parte de la ilusión que le llevó a renovar y rechazar ofertas en el pasado mercado de fichajes.

Nico apostó por liderar el proyecto rojiblanco, por convertirse en símbolo de San Mamés y crecer en casa. Pero la irregularidad deportiva, la presión constante y ahora la incertidumbre generada por la FIFA han terminado por desgastarle. Se siente condicionado, incluso atrapado, y eso se refleja en su rendimiento. Quienes le conocen aseguran que no es una cuestión de compromiso. El futbolista sigue implicado, pero mentalmente atraviesa una etapa de frustración. Y en el fútbol de élite, el estado anímico marca diferencias.

Una decisión que pesa

El talento de Nico Williams sigue intacto. Su velocidad, su desborde y su capacidad para decidir partidos continúan ahí. Pero el jugador empieza a asumir que algunas decisiones no tienen marcha atrás. Renovar fue un acto de confianza en el proyecto del Athletic Club; hoy esa apuesta le genera dudas. El entorno rojiblanco confía en que la situación institucional se resuelva y que el equipo recupere estabilidad. Porque cuando Nico juega con libertad, el Athletic compite mejor.

La gran incógnita es si este arrepentimiento será pasajero o si el próximo mercado de fichajes volverá a colocar su nombre en el centro del debate. En Bilbao saben que el tiempo corre, y que en el fútbol moderno pocas oportunidades regresan dos veces.