“No aprende nada”. Zidane se harta de un crack del Real Madrid

No tiene suerte.

Zinedine Zidane vuelve a enfrentar un duro reto al frente del Real Madrid. La tranquilidad parece imposible en el equipo blanco, pero esta vez por la seguidilla de lesiones que han aparecido para el fin de año. Tantas bajas obligaron al estratega a utilizar las opciones de respaldo, y aunque el resultado dice que la apuesta le funcionó, hay una promesa que sigue chocando con la piedra de partidos anteriores. El jugador que dejó dos conclusiones sobre su rendimiento fue Vinícius Júnior.

Contra el Espanyol, las prometedoras armas ofensivas por las bandas eran Vinícius y Rodrygo. Parecía la oportunidad soñada para que el menos favorito de las promesas brasileñas ganara buen crédito y ante el penúltimo de LaLiga. 

El primer tiempo fue importante para Vinícius en cuanto a la generación de peligro, lograba ganar en los duelos individuales, pero se nublaba de cara al arco. Fue protagonista en la generación de jugadas peligrosas, aunque sigue teniendo tareas pendientes, de las cuales debería notarse alguna evolución a esta altura. No se discute la técnica del ex Flamengo, sí la definición. 

La problemática principal es que no termina de leer bien el juego. Le falta mejorar mucho sobre ese momento puntual y crucial de la toma de decisiones. Zidane respaldó el partido del jugador, sin embargo, estaba esperando que explotara en los últimos metros. 

 
 
 
Ver esta publicación en Instagram

‪😝 VAMOS REAL! 3 puntos más en la liga 😝 seguimos sin perder delante nuestra afición!

Una publicación compartida de Vinicius Jr. ⚡️🇧🇷 (@viniciusjunior) el

Para Zidane es ahora o nunca 

Aunque todavía falta una buena cantidad de puntos para que termine la temporada, este parece el tramo crucial que definirá el desarrollo de los títulos. Las lesiones le abren puertas a Vinícius para hacerse importante y ganar la confianza del cuerpo técnico. Con 19 años es ahora o nunca para que el brasileño muestre una mejoría sustancial y se haga dueño de la banda izquierda. La paciencia de Zidane está al límite, por lo que quiere resultados inmediatos del futuro del Real Madrid.