Seis ventas, un traidor, un fichaje y dos bombas: el nuevo Barça de Messi

Movimientos en el Camp Nou

La temporada del Barça finalizó con un nuevo ridículo. Cuando todo el mundo pensaba que, después de lo de Anfield, nada podría ser peor, llegó la derrota ante el Valencia en la final de la Copa del Rey.

El equipo ‘ché’ humilló a los de Ernesto Valverde, que este curso solo ha podido levantar la Liga Santander. La imagen que deja el equipo es preocupante: no hay ambición ni talento para volver a dominar. La revolución, por más que se niegue, es inevitable.

Y comenzará con seis ventas que servirán para financiar nuevos fichajes. La primera será la de Samuel Umtiti, al que las lesiones no han dejado rendir a un buen nivel esta temporada. Clément Lenglet le ha comido la tostada y se escuchan ofertas que ronden los 80 millones.

Algo menos, unos 65, se piden por Ivan Rakitic. A sus 31 años, quiere emprender nuevos desafíos y en el cuadro azulgrana no ha gustado su actitud y su rendimiento últimamente. Y mucho menos la de Philippe Coutinho.

Se le busca una salida a la desesperada, aunque encontrarle comprador no será nada fácil, viendo su paupérrimo nivel. Más o menos lo mismo que a Malcom, que apenas ha tenido oportunidades, si bien acumula pretendientes en Italia.

Por último, un Cillessen que no quiere seguir a la sombra de Ter Stegen y por el que esperan recaudar 30 ‘kilos’ y un Rafinha que ha pasado el curso en el dique seco.

Seis ventas esperadas. Pero no serán las únicas despedidas. Valverde tampoco ha confirmado su continuidad y puede traicionar al Barça, que, pese a todo, sigue contando con él.

El ‘Txingurri’ está muy quemado y valora seriamente tomarse un descanso de los banquillos, algo que ya hicieron Pep Guardiola o Zinedine Zidane.

En el Camp Nou, mientras, se centran en las nuevas incorporaciones. Frenkie de Jong ya está cerrado y pronto será presentado. El holandés cubrirá el vacío que dejará Rakitic.

Por otro lado, se sigue negociando por Griezmann y de Ligt. El galo está prácticamente sellado, si bien esperan a que dé señales tras sus vacaciones para depositar la cláusula de rescisión de 120 millones.

El acuerdo con el holandés está algo más difícil, y es que Mino Raiola tensa la cuerda para que acabe jugando en la Premier League.

Messi lo mueve todo.