El ‘top secret’ de Luis Suárez del que tienen prohibido hablar en el Barça

Y es grave

En el Barça existe gran preocupación por la rodilla derecha de Luis Suárez. El uruguayo se operó hace pocos meses, justo antes de la final de la Copa del Rey, por lo que no estuvo en la derrota frente al Valencia, para poder participar en la Copa América. Lo que poca gente sabe es que el uruguayo llevaba aplazando esta operación casi un año, y, si no lo hacía en esa fecha, lo tendría que haber hecho este verano, por lo que se podría haber perdido gran parte del inicio de temporada.

Su cartílago está realmente dañado. Su edad, su desgaste y su estilo de juego, combativo y guerrero, han hecho que sus articulaciones sufran demasiado. Se le está haciendo un seguimiento intensivo y se vigila de cerca con preocupación su estado. Pero en el Camp Nou pocos son optimistas y creen que, tarde o temprano, tendrá que volver a pasar por el cirujano. Y lo recomendable es que sea lo antes posible, pues el riesgo de sufrir una lesión mucho más grave es cada vez mayor. 

Este domingo podría reaparecer vestido de azulgrana en el trofeo Joan Gamper, frente al Arsenal de Unai Emery, o podrían esperar a la semana siguiente, en el ‘stage’ en Miami, para jugar ante el Napoli de Carlo Ancelotti. De momento, Luis se machaca en el gimnasio para fortalecer la articulación y estar al 100% antes de que dé comienzo la Liga Santander.

Aunque eso acelera, aún más, la llegada de un delantero centro. Suárez ya tiene 32 años, no tiene tanta gasolina como antes y, para colmo, su rodilla amenaza con retirarle antes de tiempo. Ernesto Valverde no valora a Antoine Griezmann como un ‘9’ y ha pedido otra incorporación.

Pero, si finalmente acaba llegando Neymar, que se llevaría gran parte del presupuesto, podrían acabar apostando por el prometedor canterano Abel Ruiz, de 19 años, recientemente coronado como campeón del Europeo sub 19 con España. Una opción en casa.  El valenciano llama con fuerza a las puertas del primer equipo.

Y el Betis también sigue de cerca su progresión