Traición a Messi. Y es en el Barça (y va de Neymar)

Un crack se la lía al argentino

El Barça estuvo negociando durante horas con el Paris Saint-Germain intentando llegar a un acuerdo definitivo que acabe con Neymar Junior en el Barça. Y no lo logró, pero dejó encarrilada la operación con una oferta final que rondaría los 120 millones de euros más los servicios de Ousmane Dembélé, un futbolista por el que pagaron 150 hace dos temporadas, y que llegó casualmente para relevar al brasileño.

Algo que nunca ha podido hacer. Las lesiones le han impedido tener continuidad y demostrar su valía, y, cuando ha estado sano, tampoco es que haya dado la sensación de estar capacitado para ser titular indiscutible. Tan solo ha dejado algunos chispazos y muestras de su calidad en pequeñas dosis, algo insuficiente para tratarse de la segunda inversión más cara de la historia de la entidad culé, solo superado por Philippe Coutinho.

Además, se han hartado de su poca profesionalidad. Es muy frecuente verle llegar tarde a los entrenamientos o, en ocasiones, ni aparece. Y creen que no se cuida lo suficientes fuera del campo, motivo por el cuál tiene dolencias musculares tan frecuentes. Para colmo, ni se ha adaptado a la ciudad ni al vestuario, ni habla el idioma ni ha hecho ningún esfuerzo para facilitar las cosas. Vive en una nube y nadie parece capaz de bajarle.

Pero, ni por esas, ‘el Mosquito’ se plantea salir del Camp Nou. Quiere seguir en el cuadro azulgrana, donde soñaba con jugar desde pequeño, a pesar de que su rol sería completamente secundario. Pero allí, ni le multan, ni le castigan ni nada, pese a su poca responsabilidad. Algo que en el PSG sí sucedería, pues, desde la llegada de Leonardo a la dirección deportiva, no dejan pasar ni una.

Dembélé, por tanto, complica enormemente la llegada de Neymar. Tendrán que echarle a la fuerza…