Las tres bombas de Zinedine Zidane (y son bestiales)

Y Florentino Pérez está de acuerdo

Zinedine Zidane tiene tres serios problemas antes de comenzar la temporada. En estos primeros amistosos, el Real Madrid ha dejado unas sensaciones pésimas y unos resultados peores aún. Han perdido con claridad ante Bayern de Múnich y Tottenham, han sido humillados por el Atlético de Madrid, han cosechado un empate frente al Arsenal y han ganado sufriendo al débil Fenerbahce.

El técnico galo trabaja a destajo para encontrar y resolver los problemas que lastran a su equipo. Y, de momento, ya ha sido capaz de encontrar hasta tres. El primero de todos es la defensa, junto con la portería. Son muy flojos atrás y reciben goles con suma facilidad. De momento, tiene claro que Keylor Navas, por rendimiento, está por delante de un Thibaut Courtois en horas bajas.

También le preocupan varios nombres propios. Sergio Ramos no atraviesa su mejor momento, Marcelo sigue siendo un flan y un peligro reculando y Raphaël Varane sigue en plena decadencia. O los recupera a todos, o podría recurrir al mercado para lograr un sustituto.

El siguiente escándalo está en la sala de máquinas. Luka Modric y Toni Kroos están muy lejos de su mejor versión y cuesta un mundo generar ocasiones. La transición de defensa a ataque es muy lenta y tener la posesión y el control del balón es imposible.

En este caso, ‘Zizou’ plantea una solución muy rápida y sencilla: fichar a Paul Pogba, un jugador que, bajo su punto de vista, acabaría con esos problemas de un plumazo. Por último, pero no menos importante, la falta de gol.

Un año más, el acierto de cara a portería sigue desafinado, a excepción de Karim Benzema, que tampoco se salva por mucho. Siguen echando de menos la figura de Cristiano Ronaldo, pues Eden Hazard no es un goleador y, para colmo, está fuera de forma completamente.

Zidane cree que Luka Jovic tampoco soluciona nada y apuesta por la llegada de un extremo con gol, un perfil en el que encajan a la perfección Mohamed Salah, Sadio Mané y Kylian Mbappé. 

Aunque a cada cual, más complicado.