El Renault 5 Turbo 3E costará más de 150.000 euros pero ya está arrasando en ventas
El coche recupera la esencia del Renault 5 Turno original
El Rimac Nevera es seguramente el superdeportivo definitivo por capacidades y capacidad de aceleración, pero pagar lo que cuesta (tres millones de euros si lo compras en España) no está al alcance de cualquiera.
Por bastante menos –aunque no es barato- puedes comprarte otra joya de la automoción que se fabrica en Francia y te costará unos 160.000 euros. ¿Qué coche es? Pues aunque no lo creas, un Renault 5, pero no cualquier versión. Nos referimos, en concreto, a la versión Turbo 3E del coche.

¿Qué nos ofrece?
Esta reedición del RRenault 5 Turbo original que, en su día, se convirtió en un auténtico icono de la automoción deriva, también, de un utilitario, en este caso la versión eléctrica del R5. Deriva, eso sí, sólo aparentemente. De él, sólo se fabricarán 1.980 unidades y hay ya 1.000 reservas. Las primeras 500 unidades vendidas salieron por 155.000 euros y las siguientes, cuestan 5.000 más: 160.000.
Por prestaciones, rivaliza con cualquiera de los Alpine que fabrica el grupo Renault y, también, con los Porsches y Ferraris más capaces. El coche se puede personalizar hasta el límite de manera que no habrá dos unidades iguales: comprarlo equivale a poder personalizarlo por dentro y por fuera hasta el más mínimo detalle y mediante un trabajo exclusivo y combinado entre el cliente y los profesionales de la marca. Describir su interior, por tanto, no tiene demasiado sentido.

Motores
Los trazos principales del coche son los del Renault 5 E-Tech, pero con él comparte poco más que los espejos, los tiradores de las puertas y los pilotos traseros. Destaca el enorme difusor trasero y el no menos grande splitter delantero, que le otorgan una acusada personalidad al combinarse con las salidas de aire situadas estratégicamente en el capó. El coche, además es 26 cm más ancho que el R5 convencional.
Para el chasis, Renault confía en el aluminio, material que permite dejar el peso en vacío en 1450 kg, casi lo mismo que el Renault convencional. Monta dos motores eléctricos integrados en las ruedas que entregan 540 CV al eje trasero y que se alimentan de la energía que acumula una batería de 70 kWh que permite ofrecer hasta 400 km de autonomía. Si eliges rodar en un circuito, sólo tendrás para veinte minutos.