600 millones. Florentino Pérez se la lía al Barça (y a Messi): la última locura en el Real Madrid

Plan galáctico

Florentino Pérez tiene un plan bomba. El presidente del Real Madrid prepara una revolución en verano, con fugas sonadas y fichajes galácticos. Todo para destrozar al Barça y a Messi.

Lo primero es encontrar un nuevo entrenador. Mourinho sigue siendo el favorito de ‘Flo’, seguido de Löw y Pocchetino, el cuál se da por imposible por la postura del Tottenham de no dejarle salir. Allegri y Solari, en la recámara. Klopp, descartado.

El primer fichaje será el de un galáctico, piedra angular del proyecto. Neymar ocupa todas las quinielas, y costará unos 250 millones de euros. El ‘plan B’ es Hazard, que valdría unos 100. Pero no se descarta que puedan aterrizar los dos juntos, siempre que salgan Bale, Isco y Asensio.

El otro gran fichaje será en la delantera. Benzema y Mariano saldrán y se apostará por Rodrygo, cedido al Santos, y el fichaje de una estrella. Por Kane no quedan esperanzas, mientras cobran fuerza los nombres de Firmino e Icardi. Su coste, como mucho 120 ‘kilos’.

En el centro del campo, Modric está más fuera que dentro y apunta al Inter de Milán. Kroos tampoco tiene su futuro asegurado, igual que Casemiro, que puede perder su lugar en favor de Marcos Llorente. Con el fichaje de Palacios cerrado por 20 millones, el Real ahora se centra en cerrar a Eriksen o Rabiot, sin olvidarse de Milinkovic-Savic.

Mientras, en la defensa, Marcelo lo tiene hecho con la Juventus. Su sustituto será Junior Firpo, que costará 50 ‘kilos’ sacarlo del Betis. Alaba, del Bayern, sigue en la agenda por su polivalencia. Y tampoco se descarta el regreso de Achraf, que se está saliendo en el Borussia Dortmund. 

En el eje de la zaga, Hermoso ya está cerrado por 7,5. Vallejo saldrá seguro y tampoco se puede descartar la fuga de Ramos o Varane. En ese caso, llegarían Koulibaly, De Ligt, Skriniar o Marquinhos.

Por último, en la portería seguirá Courtois y Keylor dirá adiós. Su hueco lo ocupará Lunin, cedido al Leganés.

Pérez tiene trabajo por delante.