Monchi aprovecha el despiste del Barça con Verratti y le roba un fichaje de futuro

Los esfuerzos de los azulgrana se centran en contratar al italiano, pero otros se le siguen escapando.

En las últimas horas, Marco Verratti se ha convertido en la gran prioridad para Robert Fernández en el Barça, y es normal. El paso al frente que ha dado el jugador italiano al echarle un pulso al PSG diciendo que no quiere volver a París para jugar en el equipo azulgrana pone, por primera vez, al club con posibilidades reales de alcanzar la que sería su contratación más ilusionante de todo este verano en el mercado. Y una inyección de calidad perfecta para el nuevo proyecto de Ernesto Valverde en el Camp Nou.

 

No obstante, que Verratti haya movido ficha no significa que el fichaje se vaya a resolver por la vía rápida. Todavía faltan muchos capítulos a este culebrón. Los franceses siguen sin dar su brazo a torcer, y cuando dejen de negar cualquier opción de venta, pondrán un precio prohibitivo que el Barcelona tendrá que negociar. Y que seguramente suponga alguna que otra venta sonada, como la de Ivan Rakitic, de la que ya hemos hablado en este medio. Pero mientras tanto, al mismo tiempo que el Barça convierte a Verratti en su principal objetivo, otros se le escapan.

 

 

Y es que en las últimas horas hemos sabido que la AS Roma ha adelantado por la izquierda a los culés respecto a otro futbolista de calidad para el medio campo que estaba en la agenda de Robert: el francés Jean Michäel Seri, centrocampista del Niza, que ha sido el equipo revelación de esta temporada en la Ligue 1 francesa. El galo ha sido tentado por Monchi para incorporarse al ambicioso proyecto que el ex director deportivo del Sevilla está montando en la capital italiana.

 

Algunos medios cercanos al conjunto romano sitúan la operación en unos 20 millones de Euros, cifra que seguramente el Barça no hubiese alcanzado por alguien como Seri. Pero lo que parece claro es que la capacidad del conjunto blaugrana para fichajes este verano es limitada, y más si finalmente se opta por operaciones ‘bomba’ de muchos quilates, como la de Verratti. Por el camino, se puede perder a muchos otros.