La bronca del vestuario del Barça que Messi no quiere que conozcas

Ojo a lo que se dicen: no es oro todo lo que reluce

Tras los tres pitidos finales del árbitro en el choque de Champions League ante el Slavia de Praga, que el Barça ganó por un tanto a dos, estalló la caja de los truenos en el grupo. Había miradas entre varios de los pesos pesados y otras tantas entre el resto del equipo, muchos miraban al suelo y eso que el cuadro culé había sacado los tres puntos y era líder, entonces ¿qué sestaba mal? Solo en el vestuario trascendió esa tensión.

Marc André ter Stegen la dejó salir, no puedo morderse la lengua, a la primera ocasión que tuvo ante los micros. Un somero “tenemos que hablar” refiriéndose a las prestaciones de sus compañeros en el partido fue suficiente para leer entre líneas de un malestar generalizado que puede cristalizar en una nueva temporada en blanco en la Liga de Campeones. Y lo peor es la indiferencia de ciertos rostros reconocibles.

El portero, que posee una ambición desmedida, es hoy por hoy, libra por libra, el mejor portero del mundo. De largo. No es tan mediático pero es fundamental en el Barça: también es el mejor jugador del FC Barcelona en lo que va de año, y eso es un dato negativísimo para los de Ernesto Valverde que conceden muchísimo atrás y solo el alemán evita que esas ocasiones se conviertan en gol. El guardameta se lo dijo a sus compañeros en el vestuario y todos, incluido Leo Messi, callaron.

Hay algo que bloquea al Barça en esta competición fuera de casa. Luis Suárez y Griezmann no marca, la distribución de la pelota es más lenta, el ritmo más cansino y la dominancia del esférico es exigua. Ter Stegen avisó a sus compañeros: si seguimos así, nos volverá a pasar lo de Anfield, lo del Olímpico. El portero está harto de ser el héroe, principalmente porque sabe que llegara el día en que no pueda serlo, y con la calidad que atesora la plantilla ve un desperdicio no aprovechar ninguna oportunidad año tras año, de ganar la máxima competición continental.

Ter Stegen