Keylor Navas le manda este recado a Thibaut Courtois ¡en pleno campo!

La debacle de París deja tocado al belga y el tiko se toma su venganza por las afrentas recibidas

Se han visto pocos partidos peores al Real Madrid como el que desplegó el equipo de Zinedine Zidane ayer en el Parque de los príncipes ante el PSG, cayendo con estrépito por tres tantos a cero, que pudieron ser muchos más. Y el partido deja detalles tremendos que minan la moral de los jugadores de un Zizou, que empieza estar muy cuestionado.

El planeamiento táctico de Thomas Tuchel, viendo la talentosa pero poco trabajadora línea ofensiva del Real Madrid, pasó por asfixiar al equipo de Zinedine Zidane desde el medio del campo. Y vaya si lo consiguió. Karim Benzema, Gareth Bale y Eden Hazard fueron tres desconocidos que tocaron tantos balones con el pie como Tuchel. Marco Verratti, Marquinhos y Gueye, a estos dos últimos el Santiago Bernabéu les otorgó un doctorado en organización con el que no contaban al inicio del choque, camparon a sus anchas y a los que Casemiro, un desastre en la organización, y Toni Kroos, mal usado y destruido físicamente, ni vieron.

Como elemento identificativo de este baño de realidad para el equipo de Zidane es el tercer gol parisino, anotado por uno de los laterales, Meunier, a pase del otro lateral, Bernat.

Zinedine Zidane

También servirá como blanco de las dianas el desafortunado partido de un Thibaut Courtois que también gasta vidas a un ritmo desenfrenado. El problema para él en la capital de Francia fue que enfrente, al otro lado del campo, estaba el todavía muy querido ex cancerbero del Madrid en las últimas temporadas y ganador de las tres Champions League consecutivas, Keylor Navas.

Y por ahí vienen los tiros, porque el tiko, que ha vivido elegante y caballerosamente en silencio el infierno de ser defenestrado por Florentino Pérez y Zinedine Zidane, se tomó su particular venganza guiñándole el ojo al cancerbero belga al final del partido cuando este fue a saludarle, en un claro ejemplo del peso que se quita de encima al dejar el Madrid y en un gesto que resume la relación entre ambos: te dieron mi plaza, pero no te la has ganado, perecía decirle. Tómala. Ahora, la pelota está en el tejado de Thibaut. Pase lo que pase, la noche de ayer para Keylor es un desquite que ha resonado en la voz de los aficionados blancos, que le añoran más que nunca.