¡Arde el vestuario! Messi y Suárez no se hablan con Griezmann por esto

El club ha intentado tapar la información pero ha sido imposible. La afición indignada con el francés

Griezmann llegó a Barcelona un año tarde. Y es que el fichaje del jugador francés debió hacerse antes. Mucho antes. Y cuando las cosas se hacen tarde, generalmente, se hacen mal. Siempre me lo decía mi abuela. Las cosas tarde y mal no salen nunca. Las cosas que se hacen pronto son siempre mejor. Porque, entre otras cosas, vas a tener tiempo para rectificar. Y rectificar puede hacer que cometas muchos menos errores.

El fichaje de Griezmann este año se ha dado entre polémica. Por las cifras y porque en el Atlético ahora no se lo esperaban. Pensaban que después de la renovación de Griezmann el año pasado el francés se quedaría como Atlético durante una larga temporada. Pero al perecer Griezmann, desde el primer día que renovó, no tenía la cabeza en el Atlético de Madrid. Seguía pensando en el Barcelona.

Y así fue como el año pasado, allá por Marzo, con todo cerrado entre Griezmann y el Atlético, el francés intercambio unos emails para reclamar unas comisiones, de hasta 14 millones de euros, para su hermana, su padre y algún que otro intermediario. Los mails están ahora en poder del Atlético de Madrid y puede cambiar la sentencia de la denuncia.

Queda claro en los mails que tanto el jugador como el club catalán estaban de acuerdo en que el fichaje se haría en Junio. Con el Atlético jugándose la Champions y La Liga, precisamente, contra el Barcelona, el jugador intercambiaba mails con el Barça para hablar sobre comisiones. En el Atlético están indignados. Por su falta de profesionalidad y porque encima llegó a decir a muchos compañeros que los rumores no eran ciertos.

En el vestuario del Barça no ha sentado nada bien esta información. Con el Barça con problemas económicos para cerrar sus objetivos y Griezmann pidiendo 14 millones en comisiones cuando el contrato, que no es bajo, ya estaba cerrado.

Ya lo decía mi abuela, las cosas tarde y mal nunca salen bien. Griezmann va por ese camino. Messi y Suárez ya le miran con recelo.