Paso en falso, lío tremendo en el Barça y enfado monumental de Leo Messi

“Ni uno ni el otro, es inaceptable lo que propones”

Desde luego que a estas alturas de la temporada, el Barça (más allá del revuelo que trajo caída estrepitosa en Anfield la pasada campaña) debería estar recogiendo los frutos de dos grandes temporadas en las que tuvo apenas un par de días malos en todo el año -quizá tres con la Final de la Copa de Rey ante el Valencia- y terminó por conquistar el trofeo de la regularidad muy por delante del Real Madrid, su gran rival, pero la directiva culé y algunos pesos pesados han metido en un lío al club que amenaza la solidez de sus cimientos.

Uno de los detonantes viene dado por la operación salida, que se ha complicado y lo ha hecho a costa de dos nombres de mucho peso, de esos que no se puede tener descontentos todo el año porque pueden dinamitar el vestuario; por importancia y calidad, y por las amistades que tienen dentro del grupo. Sin embargo la ofensiva por Neymar Junior lo ha cambiado todo, desregulando el equilibrio de la plantilla.

Neymar

Hay voces, y gordas, dentro del grupo que ven con malos ojos la llegada de Antoine Griezmann, como el mismo Leo Messi, y otros tantos que sienten como aún peor el intento por vestir a Neymar de culé, entre ellos directivos a los que les costó el puesto. Pero el problema no se acaba ahí, ya que Ernesto Valverde, obligado por las circunstancias, ha señalado tanto a esos dos hombres con recorrido y caché suficiente como para que la invitación de salida suponga una ofensa a su honor profesional, y que, de no salir, supondrían un problema tremendo para el míster vasco.

Arthur, Coutinho y Vidal

Porque Ivan Rakitic y Philippe Coutinho no son nombres cualquiera en esto del fútbol y el Barça ha lanzado una oferta definitiva al PSG por el de Sao Paulo que incluye a los dos futbolistas como moneda de cambio y abaratamiento de la operación. Pero desde Paris ha llegado una rotunda negativa y ahora el Barcelona se ve sin novia y compuesto, es decir, sin el crack brasileño, que se aleja, y con el correspondiente enfado del croata y de phillipinho.

De no conseguir venderlos, el descontento de los dos podría ser un polvorín en el vestuario.