¡A punto, puede cerrarse ya! ¡El crack del Real Madrid se va al Atlético!

No es feliz y quiere minutos y responsabilidad

Las idas y venidas del fútbol son increíbles, mas aún en un mercado como el actual en el que ya sea por los resultados deportivos, las urgencias económicas o las disputas internas en el vestuario, cualquier hecho puede ser detonante suficiente para hacer cambiar de un polo al amanecer, a otro al atardecer. El que es querido hoy, puede ser odiado mañana, solo hace falta un paso en falso. Y de ello tenemos casos para dar y tomar, uno de los últimos, por hablar de algo cercano y mediático, es el rocambolesco desenlace del destino del banquillo de La Roja, con la disputa a tres bandas entre la Federación Española de Fútbol, Luis Enrique y Robert Moreno.

Robert Moreno y Luis Enrique

Cada cual desde la grada, lógicamente, puede luego amasar los hechos que se conocen o salen a la luz y tomar su decisión. Eso sí, en todos los casos (y quizá eso es lo bueno que tiene de justo el balompié con respecto a otros ámbitos de la sociedad moderna) el público es soberano a la hora de dictar su favor sobre el terreno de juego, la hinchada habla en el estadio y sentencia. Y así ha sido siempre, sobre todo en los entornos más exigentes, como Madrid y Barça.

Si hace unos meses veíamos a un Santiago Bernabéu entregado a la causa por James Rodríguez, pero varios desplantes del cafetero, otras tantas decisiones polémicas, un par de gestos malentendidos, una lesión y un rendimiento pobre han dado con el colombiano en la cola de elegibles por Zinedine Zidane. Es cierto que aún tiene que salir de sus molestias e incorporarse plenamente al equipo, pero Isco Alarcón, Gareth Bale y la dupla brasileña (Rodrygo Goes y Vinicius) ya le tienen bastante ventaja ganada y parece poco probable que pueda revertir esa distancia, máxime sabiendo que nunca ha sido del agrado del míster galo.

Y cuando uno no vale para la causa, léase el caso de Mariano Díaz, lo mejor es salir y buscar suerte fuera ¿O no? Raúl de Tomás es un delantero válido que no está teniendo suerte en Portugal, en el Benfica, y ahora, tras desaprovechar sus partidos como titular en el club portugués (no lleva ni un tanto en su liga) y con sus competidores en la punta de Os Encarnados muy enchufados (Carlos Vinicius y Pizzi son pichichis de la competición doméstica portuguesa con 10 y 11 tantos, respectivamente) el delantero madrileño podría seguir los pasos de Álvaro Morata y ser ese ariete barato que busca el Atletico de Madrid para enero, que venga a suplir la ausencia de Diego Costa. Los portugueses pedirían recuperar sus 20 millones de euros, aunque puede salir por algo menos.